La vía que conecta Cuenca y Sígsig presenta un panorama contrastante: mientras que en algunos tramos se avanza con trabajos de asfaltado, otros segmentos se deterioran y representan un riesgo para los usuarios. Lilia Padilla, residente del sector Carmen de Conchán, es una de las tantas personas que diariamente se ven afectadas por el mal estado de la carretera. Salgo al menos tres veces por semana a Cuenca y he visto maquinaria trabajando, pero también he notado que hay partes que han empeorado mucho , comenta la mujer.
Las lluvias, el tránsito de vehículos pesados y la falta de mantenimiento rutinario son señalados como los principales factores que contribuyen al deterioro de esta importante vía. El pasado fin de semana de marzo, un carril en el centro parroquial de El Valle colapsó, formando un socavón que, afortunadamente, fue reparado rápidamente. Sin embargo, los problemas no se limitan a este sector.
En el tramo Dizha-La Dolorosa, dos socavones al costado de la vía permanecen sin atención desde hace aproximadamente un año. Mayra Loja, vecina de la zona, expresa su preocupación: Solo han puesto cintas de peligro para advertir a los conductores, pero nadie ha venido a arreglar los daños . Según información obtenida de personal de la Empresa Pública Asfaltar EP y de la Prefectura del Azuay, la atención de estos socavones se ha postergado debido a que las instituciones están priorizando trabajos de bacheo y fresado asfáltico en otros tramos de la vía.
La carretera, que abarca una extensión de 41 kilómetros desde la Unidad Educativa Manuela Garaicoa de Calderón, en Cuenca, hasta el puente La Unión, en Sígsig, muestra diversas realidades. Entre Cuenca y el sector Cochapamba de El Valle, los baches son frecuentes y se han identificado tres zonas inestables que han provocado deformaciones en la calzada.
Por otro lado, desde el puente de Auquilula de Santa Ana hasta San Bartolomé, en Sígsig, se observan tramos con obras inconclusas que han sido retomadas recientemente. Afortunadamente, el tramo comprendido entre San Bartolomé y el puente La Unión se encuentra en condiciones aceptables, aunque también presenta algunos problemas menores.
La Prefectura del Azuay, a través de su empresa Asfaltar EP, ha reiniciado los trabajos de asfaltado en el tramo entre el puente Auquilula y los límites con San Bartolomé. Esta intervención busca complementar la recuperación de la estructura vial en una extensión de 13 kilómetros, con una inversión total de 700 mil dólares, de los cuales 150 mil dólares son aportados por la Junta Parroquial de Santa Ana. Andrea Brito, secretaria de Infraestructura de la Prefectura del Azuay, estima que estas obras estarán concluidas en el mes de mayo.
Sin embargo, la Prefectura reconoce la necesidad de recursos adicionales para atender nuevos daños, como los socavones que han surgido tras la firma del convenio original. Se requieren 216 mil dólares adicionales para cubrir estas emergencias.
En cuanto a los primeros nueve kilómetros, desde la Unidad Educativa Manuela Garaicoa hasta el puente de Auquilula, ya se han realizado los estudios respectivos. Se destinarán 2,3 millones de dólares para recuperar la estructura vial y garantizar la movilidad en este tramo. Se prevé que los trabajos inicien en el último cuatrimestre del presente año.
El plan de rehabilitación contempla la aplicación de una capa de rodadura de tres pulgadas en el tramo comprendido entre el kilómetro 0 y el kilómetro 4, y de dos pulgadas entre el kilómetro 4 y el 9. Previamente, se realizarán trabajos de bacheo menor y mayor, así como fresado.
El asentamiento detectado en la cabecera urbana parroquial de El Valle, tras el socavón ocurrido a finales de marzo, requiere un monitoreo constante. Fabián Carrión, presidente de la parroquia, explica que existe una falla que se ha agravado debido a una construcción irregular realizada a un costado de la vía, lo que ha afectado la estabilidad del terreno.
Asimismo, se ha identificado un asentamiento en el sector El Coco, donde una construcción fue clausurada. Sin embargo, Gestión de Riesgos ha emitido un informe con recomendaciones que el propietario ya está cumpliendo, incluyendo la edificación de un muro y la colocación de un relleno adecuado para prevenir nuevos daños en la vía.
Finalmente, Carrión informa que esta semana se iniciarán los trabajos para la construcción de un muro de escolleras en el tramo de Corazón de Jesús, debido al riesgo que enfrenta la carretera en ese sector. La situación de la vía Cuenca-Sígsig exige una atención integral y coordinada entre las autoridades competentes para garantizar la seguridad y la conectividad de los usuarios. La inversión anunciada es un paso importante, pero es fundamental abordar los problemas de mantenimiento y prevenir futuros daños para asegurar la durabilidad de la infraestructura vial.











