River Plate obtuvo un sólido triunfo 3-0 sobre Belgrano, resultado que, si bien es alentador, debe ser analizado en conjunto con la evolución del equipo bajo la dirección de Martín Coudet. El equipo de Coudet acumula cuatro victorias en cuatro partidos, con una notable diferencia de goles (11 a favor y 1 en contra), pero el entrenador y los hinchas son conscientes de que el camino por delante es largo.
El cambio de técnico ha generado un impacto positivo en el ánimo del equipo, permitiendo romper con el ciclo de frustración que caracterizó el final de la era Gallardo. Si bien el fixture inicial ha sido favorable, el mérito radica en la capacidad de Coudet y el plantel para cambiar la mentalidad.
Se observan cambios tácticos importantes, como una presión más agresiva en campo contrario, mayor posesión de balón y un juego más dinámico por las bandas. Sin embargo, aún falta consistencia para sostener estos cambios a lo largo de los 90 minutos.
El propio Coudet destacó la importancia de la frescura mental como factor clave para mejorar el rendimiento físico. La recuperación de la confianza y la motivación son fundamentales para revertir el círculo vicioso que había afectado al equipo.
A pesar de los resultados positivos, se reconoce que River aún necesita tiempo para consolidar su juego y convertirse en un equipo confiable. La adaptación a la idea táctica de Coudet está en proceso, y la capacidad de mantener la intensidad y la concentración durante todo el partido será crucial para el futuro. El próximo desafío será ante rivales más exigentes, lo que permitirá evaluar de manera más precisa el progreso del equipo.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












