Al menos diez viviendas resultaron afectadas por una explosión registrada en las calles 15 y Capitán Nájera, en un suburbio de Guayaquil, convirtiéndose en el cuarto atentado en la zona en menos de una semana. El estruendo, que ocurrió alrededor de las 03:00 del domingo 5 de abril, dejó a los moradores en estado de shock y con el temor de que la violencia se intensifique.
Sentimos que se estremeció la tierra. El bombazo fue tan fuerte que por unos minutos se fue la luz. Quedamos en tinieblas, sin saber qué pasaba , relató un adulto mayor, uno de los tantos afectados por la detonación. Los escombros de las viviendas impactadas obstruyeron la calzada, mientras que los residentes se dedicaban a limpiar los daños causados por la explosión.
Este último ataque se suma a una serie de incidentes que han sembrado el pánico en el suburbio. El primero tuvo lugar la noche del miércoles 1 de abril, contra una Unidad de Policía Comunitaria (UPC) ubicada en las calles 27 y Capitán Nájera. A las 04:30 del jueves 2, otro artefacto explosivo fue colocado en una casa de las calles 27 y Medardo Ángel Silva. Posteriormente, en la noche del mismo jueves, una vivienda en las calles 25 y Calicuchima fue atacada con combustible y dos explosivos, causando daños materiales y dejando al dueño del inmueble herido.
En este último incidente, los atacantes, que se desplazaban en una motocicleta, habrían colocado el explosivo en el frente de la vivienda, que también funciona como negocio. Una vecina expresó su confusión y temor: No sabemos la razón, si es por vacunas; al menos en mi casa no han dejado ningún panfleto o amenazas por alguna red social .
La preocupación entre los moradores es palpable. Temen que la escalada de violencia termine cobrando vidas humanas. Dios mío, desconocemos a qué nos enfrentamos. ¿Cómo es posible que delincuentes se hayan tomado la ciudad? Por favor pedimos ayuda a la Policía; en este sector ya no se puede dormir con tranquilidad , clamó un ciudadano visiblemente angustiado.
Los daños materiales son evidentes en las fachadas, ventanas y puertas de las viviendas afectadas. Una panadería cercana también sufrió daños en su vitrina a causa de la explosión. La situación ha generado un clima de inseguridad y desesperación en la comunidad.
Según las autoridades, en el suburbio operan diversas organizaciones criminales, incluyendo Los Duendes, Los Freddy Krueger, Los Tiguerones y facciones de Los Lobos, quienes se disputan el control territorial para llevar a cabo actividades ilícitas como el microtráfico, la extorsión y el sicariato.
El teniente coronel Christian González, jefe subrogante del distrito Portete, informó que los dos primeros atentados podrían estar relacionados con la organización criminal Los Lobos, quienes habrían enviado panfletos dirigidos a aquellos que copien a alias Cuyuyuy .
Al llegar al punto se pudo visualizar varios daños materiales en viviendas y negocios, causados por un artefacto explosivo, por lo que se procedió a cercar el área para que las unidades especializadas recopilen indicios que permitan dar con los causantes del hecho. Moradores indicaron que no habían recibido amenazas , declaró el jefe policial.
Las autoridades han intensificado la presencia policial en la zona y están llevando a cabo investigaciones para identificar y capturar a los responsables de estos ataques. Sin embargo, los moradores se sienten desprotegidos y exigen una respuesta más contundente por parte de las autoridades para garantizar su seguridad y tranquilidad. La comunidad vive con el temor constante de que un nuevo atentado pueda ocurrir en cualquier momento, sumiendo al suburbio de Guayaquil en un espiral de violencia e incertidumbre. La búsqueda de respuestas y soluciones se vuelve cada vez más urgente para evitar que la situación empeore y se produzcan mayores tragedias.









