La misión de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha instado al organismo a tomar medidas ahora tras las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de atacar infraestructuras esenciales en la república islámica si no se reabre el estrecho de Ormuz antes del martes. La escalada de tensión ha generado una fuerte reacción por parte de Teherán, que acusa a Trump de incitar a crímenes de guerra y de poner en peligro a la población civil.
Según declaraciones de la misión iraní en la red social X, Trump ha amenazado abiertamente con destruir infraestructuras vitales para la supervivencia de la población, incluyendo centrales eléctricas y puentes. Estas declaraciones se producen después de un mensaje publicado por el mandatario en su red social, Truth Social, donde afirmaba que el martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente en Irán, advirtiendo que no habrá nada igual si el estrecho de Ormuz no se reabre. Trump utilizó un lenguaje explícito, instando a Irán a abrir el puto estrecho, malditos locos, o viviréis en el infierno .
El ultimátum de Trump para que Irán reabra el estrecho de Ormuz expira el 6 de abril a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del 7 de abril). La misión iraní ante la ONU considera que la amenaza de Trump representa una incitación directa y pública a aterrorizar a la población civil y una prueba clara de la intención de cometer crímenes de guerra . En este sentido, han apelado a la conciencia de las Naciones Unidas, lamentando su silencio ante las amenazas del presidente estadounidense.
Irán argumenta que, si la ONU tuviera una conciencia activa, no permanecería en silencio ante la amenaza de atacar infraestructuras civiles. Teherán advierte que Trump pretende arrastrar a la región a una guerra sin fin y subraya que la comunidad internacional y todos los Estados tienen la obligación legal de impedir estos atroces actos de crímenes de guerra . La misión iraní enfatiza la urgencia de la situación, afirmando que mañana será demasiado tarde para actuar.
Las amenazas de Trump contra Irán no son nuevas. En los últimos días, el mandatario ha insistido en su intención de convertir la república islámica en un infierno y de devolverla a la Edad de Piedra . Esta retórica agresiva ha intensificado las tensiones en la región y ha generado preocupación a nivel internacional.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en marzo una resolución para condenar los bombardeos de Irán a países de Oriente Medio, en respuesta al operativo conjunto de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, el texto de la resolución no menciona directamente a Estados Unidos ni a Israel. En la misma sesión, el Consejo de Seguridad rechazó una resolución presentada por Rusia que instaba a todas las partes a poner fin a la ofensiva, sin mencionar a ningún país en particular, con el objetivo de alcanzar un consenso.
La situación se complica aún más en el contexto de los esfuerzos de Irán por consolidar la "Acuicultura 4.0", una estrategia para superar a Noruega en el mercado global de la acuicultura. Esta estrategia se basa en la digitalización de procesos, el análisis de datos y la mejora operacional en zonas extremas, lo que podría verse afectado por una posible escalada de conflicto.
La misión iraní ante la ONU ha reiterado su llamamiento a la comunidad internacional para que actúe con determinación y evite que las amenazas de Trump se conviertan en realidad. La preocupación principal es la protección de la población civil y la prevención de una guerra que podría tener consecuencias devastadoras para la región y para el mundo entero. La respuesta de la ONU y de la comunidad internacional en las próximas horas será crucial para determinar el futuro de la región y evitar una catástrofe humanitaria. La tensión sigue aumentando a medida que se acerca el plazo del ultimátum de Trump, y la incertidumbre sobre las próximas acciones de Estados Unidos e Irán es palpable.










