El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus amenazas contra Irán, advirtiendo que atacará infraestructuras clave, incluyendo centrales eléctricas y puentes, el próximo martes si Teherán no desbloquea el estrecho de Ormuz. La escalada de tensión se produce en el contexto de una guerra en Oriente Medio iniciada a finales de febrero tras bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán.
Trump, a través de su red social Truth Social, ha sido explícito en sus declaraciones, utilizando un lenguaje agresivo y provocador. "El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!!!", escribió el mandatario. En un mensaje posterior, instó a Irán a reabrir "el maldito estrecho", añadiendo: "Abran el maldito estrecho, locos bastardos, o vivirán en el infierno. ¡YA LO VERÁN! Alabado sea Alá".
El ultimátum original, que expiraba inicialmente en una fecha anterior, fue extendido hasta las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del 7 de abril). El cierre del estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, ha tenido consecuencias desestabilizadoras significativas desde el inicio del conflicto.
Trump ha prometido específicamente la destrucción de las centrales eléctricas iraníes si no se cumple su demanda. Un ataque de esta naturaleza podría exacerbar aún más la presión al alza sobre los precios de la energía, el combustible y las cadenas de suministro globales, que ya se encuentran en niveles elevados.
El presidente estadounidense ha reiterado sus amenazas en múltiples ocasiones. El sábado, publicó en sus redes sociales: "¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!". Anteriormente, había anunciado que atacaría a Irán "con dureza" en las próximas dos o tres semanas.
En un mensaje televisado a la nación el miércoles, Trump no proporcionó detalles concretos sobre una estrategia para poner fin a la guerra ni para la reapertura del estrecho de Ormuz. Su discurso se centró en reafirmar su determinación de tomar medidas enérgicas contra Irán.
La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán ha alcanzado niveles críticos, impulsada por el despliegue de una flota militar estadounidense y las amenazas de Trump de actuar "con rapidez y violencia" si Teherán no acepta un acuerdo que limite estrictamente su programa nuclear.
El conflicto actual tiene raíces profundas en décadas de desconfianza mutua entre ambos países. Las relaciones entre Estados Unidos e Irán se han caracterizado por la hostilidad desde la revolución iraní de 1979, que derrocó al gobierno respaldado por Estados Unidos del Sha Mohammad Reza Pahlavi.
Desde entonces, ha habido numerosos incidentes y crisis que han exacerbado las tensiones, incluyendo el apoyo de Irán a grupos militantes en la región, su programa nuclear y su postura antiestadounidense. Estados Unidos, por su parte, ha impuesto sanciones económicas a Irán y ha mantenido una presencia militar significativa en la región.
La decisión del gobierno de Trump de retirarse unilateralmente del acuerdo nuclear iraní en 2018, un acuerdo internacional que limitaba el programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de sanciones económicas, ha sido un factor clave en la escalada de las tensiones. Tras la retirada de Estados Unidos, Irán comenzó a incumplir gradualmente los términos del acuerdo.
El cierre del estrecho de Ormuz tendría consecuencias devastadoras para la economía mundial. Además del petróleo, por el estrecho transitan importantes cantidades de gas natural licuado y otros productos básicos. Un cierre prolongado podría provocar una fuerte subida de los precios de la energía, interrupciones en las cadenas de suministro y una desaceleración del crecimiento económico global.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada de tensiones y ha instado a todas las partes a ejercer la moderación y buscar una solución diplomática al conflicto. Sin embargo, las perspectivas de una resolución pacífica parecen cada vez más remotas a medida que Trump intensifica sus amenazas y se acerca el plazo del ultimátum. La situación sigue siendo extremadamente volátil y el riesgo de una confrontación militar directa entre Estados Unidos e Irán es cada vez mayor.









