Veracruz, Ver. La contaminación por hidrocarburos que afecta la costa veracruzana desde hace días ha generado preocupación entre turistas y comerciantes, evidenciando una notable disminución en la afluencia turística durante este periodo vacacional de Semana Santa. Playas como Villa del Mar y Boca del Río presentan manchas de chapopote , petróleo solidificado, lo que ha desincentivado a los visitantes y afectado la economía local.
Alejandro Pérez, un visitante de la playa Villa del Mar, expresó su inquietud al encontrar bolitas de petróleo en la arena. Ayer y antier [Jueves y Viernes Santos] no lo miré, pero hoy estoy viendo que hay mucho [chapopote]. Se me hace muy ineficaz porque no se han tomado medidas; imagínate, a veces los niños o la gente adulta sin querer toman agua al estar nadando y estas bolitas muy pequeñas las pueden ingerir , señaló.
Julio Chi Gómez, proveniente de Coatzacoalcos, otro punto afectado por el derrame, visitó Veracruz con la incertidumbre de no saber el origen del petróleo que contamina las playas de su estado. Observó a elementos de la Marina recolectando el chapopote y manifestó su decepción por la falta de información sobre la gravedad de la situación. Todos los bañistas deberíamos tener cuidado de las reacciones alérgicas en la piel que estos residuos puedan causar, es mejor no confiarse , advirtió.
El impacto económico es evidente. Julio César Olivera, vendedor de camarones con 40 años de experiencia en la playa Villa del Mar, lamenta la ausencia de turistas. Nos afecta a los comerciantes de aquí. A los ambulantes y a los restauranteros. Mire, no hay turismo, están vacías las playas. El año pasado, desde el Jueves Santo ya estaba lleno, a reventar , describió la situación.
La falta de visitantes se refleja en las filas de sillas y mesas vacías en los restaurantes. Nicolás Guevara, palepero del restaurante El Paraíso, confirmó que la ocupación no ha alcanzado ni el 50% de lo registrado en años anteriores.
En Boca del Río, conocida como la Venecia veracruzana, Raúl Arano de la Cruz, lanchero con 30 años de experiencia, relató que nunca había visto una temporada tan desolada. Anteriormente, desde las 7:00 de la mañana empezaba a llegar la gente y comenzábamos a salir. Pero hoy no podemos llenar ni una lancha. Porque mucha gente que tenía programado venir, canceló de última hora , explicó.
La situación ha generado preocupación entre los habitantes y el sector turístico de Veracruz, quienes esperan que las autoridades tomen medidas urgentes para mitigar los efectos del derrame y restaurar la confianza de los visitantes. La falta de información clara y la lentitud en la respuesta ante la emergencia han exacerbado la incertidumbre y el descontento. Los comerciantes locales temen que esta situación se prolongue y cause un daño irreparable a la economía de la región, especialmente en un periodo tan crucial como la temporada vacacional de Semana Santa. La limpieza de las playas y la investigación del origen del derrame se han convertido en prioridades para las autoridades, quienes buscan evitar que la contaminación se extienda y afecte a otras zonas costeras. La salud de los bañistas y la preservación del ecosistema marino también son aspectos fundamentales que se deben abordar de manera inmediata.












