El Papa León XIV utilizó la solemne ceremonia del Vía Crucis, celebrada la víspera en el Coliseo Romano, para expresar su profundo dolor por el sufrimiento causado por la guerra y para instar a los líderes mundiales a buscar la paz. La ceremonia, que comenzó a las 21:15 hora local, congregó a más de 30 mil fieles en el anfiteatro histórico, iluminado por teas mientras el Obispo de Roma sostenía la cruz a lo largo de las 14 estaciones.
Las meditaciones del Sumo Pontífice, según destaca Vatican News, reflejaron la realidad actual, donde a menudo se abusa del poder y se pisotea la dignidad humana . En sus oraciones, el Papa imploró: Danos lágrimas, Señor, para llorar por los desastres de la guerra , y enfatizó la responsabilidad de quienes ejercen la autoridad.
Toda autoridad tendrá que responder ante Dios por la forma en que ejerce el poder que ha recibido: el poder de juzgar, pero también el de iniciar o terminar una guerra, el de educar en la violencia o en la paz , aseveró el Papa. Extendió esta responsabilidad a las decisiones sobre alimentar el deseo de venganza o el de reconciliación, por usar la economía para oprimir o liberar de la pobreza, el de pisotear la dignidad humana o protegerla, el de promover y defender la vida o rechazarla y sofocarla .
El Papa León XIV también dedicó el Viernes Santo a realizar contactos telefónicos directos con los presidentes de Israel y Ucrania, reiterando la necesidad urgente de diálogo y paz. En su conversación con Isaac Herzog, presidente de Israel, el pontífice instó a reabrir todos los canales diplomáticos posibles para poner fin al conflicto en curso en Medio Oriente, buscando una paz justa y duradera. La oficina de prensa vaticana informó que la conversación se centró en la importancia de proteger a la población civil y promover el respeto del derecho internacional y humanitario.
De manera similar, el Papa se comunicó con el presidente ucraniano, Vladimir Zelenski, renovando su esperanza de que, con el compromiso y el apoyo de la comunidad internacional, se logre cuanto antes el cese de las hostilidades y una paz justa y duradera en Ucrania.
El Vía Crucis, una tradición profundamente arraigada en la fe católica, conmemora el sufrimiento de Jesucristo en su camino a la crucifixión. La elección del Coliseo como escenario, un lugar asociado con la persecución y el sacrificio en la antig edad, añade un peso simbólico a la ceremonia. El Papa, flanqueado por dos jóvenes portadores de antorchas, recorrió las estaciones, llevando la cruz y ofreciendo sus oraciones por la paz y la justicia en el mundo.
La reflexión del Papa sobre el abuso de poder y la dignidad humana resuena particularmente en el contexto de los conflictos actuales, donde la violencia y la opresión amenazan la vida y la libertad de millones de personas. Su llamado a la responsabilidad de los líderes mundiales subraya la importancia de la diplomacia, el respeto por el derecho internacional y la protección de los civiles en tiempos de guerra.
El Triduo Pascual continuará hoy con la celebración de la Vigilia Pascual a las 19:30 hora local. El Domingo de Pascua, el 5 de abril, el líder de la Iglesia católica presidirá las ceremonias en la Plaza de San Pedro, comenzando con la misa a las 10:00.
Además, mañana al mediodía, el Papa León XIV pronunciará el mensaje Urbi et Orbi desde la logia central de la basílica vaticana, un mensaje que tradicionalmente se dirige a la ciudad de Roma y al mundo entero, transmitiendo un mensaje de paz y esperanza en el corazón de la Pascua.
La atención internacional se centra ahora en las próximas palabras del Papa en su mensaje Urbi et Orbi, esperando que ofrezca una guía y un llamado a la acción en un momento de gran incertidumbre y sufrimiento global. Su constante énfasis en la necesidad de diálogo, la protección de la dignidad humana y la búsqueda de la paz justa y duradera lo posicionan como una voz moral influyente en el escenario mundial.











