Potosí, 3 de abril de 2026 (ABI). Cristóbal Manrique Monzón, un adolescente de 16 años que luchaba contra una enfermedad terminal, falleció la madrugada del jueves 2 de abril en el Hospital Obrero de N 5, pero no sin antes ver cumplido su mayor anhelo: ser policía. Recibió el reconocimiento de Policía de Honor de manos del comandante Departamental de la Policía Boliviana de Potosí, Mirko Bustos, momentos antes de su partida.
La imagen de Cristóbal, con una sonrisa radiante y vistiendo el uniforme verde olivo, refleja la inmensa alegría que sintió al ver su sueño hecho realidad. A pesar de la gravedad de su enfermedad, por un instante, la dura realidad que enfrentaba quedó eclipsada por la emoción de convertirse, aunque fuera simbólicamente, en un miembro de la fuerza policial.
Se cumplió el sueño de nuestro valiente guerrero Cristóbal, quien anhelaba vestir el uniforme policial, convirtiéndose en un Policía de Honor. A pesar del difícil momento que atravesaba, hoy su espíritu descansa en paz, cuidando desde el cielo junto a nuestros camaradas que partieron en el cumplimiento del deber , expresó el Comando Departamental de la Policía de Potosí a través de sus redes sociales.
El emotivo acto se desarrolló en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Obrero de N 5, rodeado de personal médico, familiares, amigos y miembros de la policía. Le obsequiaron el uniforme policial completo, el certificado de Policía de Honor y un reconocimiento especial del Grupo de Apoyo Civil de la Policía Boliviana (GACIP). La ceremonia fue un gesto de profunda humanidad y solidaridad hacia el joven y su familia.
La Policía de Potosí manifestó su profundo pesar por la pérdida de Cristóbal, extendiendo sus condolencias a sus seres queridos. Con el corazón lleno de dolor, pero también de amor y respeto, la institución acompaña esta irreparable pérdida, expresando su solidaridad y empatía tanto con quienes aún están, como con quienes ya partieron , declararon desde el Comando Departamental.
La historia de Cristóbal Manrique Monzón ha conmovido a la comunidad potosina y a todo el país. Su valentía y su ferviente deseo de servir a la sociedad, a pesar de las adversidades, lo convierten en un ejemplo a seguir. La Policía Boliviana honró su memoria y su espíritu, reconociendo su amor por la institución y su compromiso con la seguridad ciudadana.
El acto de investirlo como Policía de Honor no solo fue un cumplimiento de un último deseo, sino también un reconocimiento al valor y la perseverancia de un joven que, a pesar de su corta vida, demostró un gran espíritu de servicio. La imagen de Cristóbal con el uniforme policial quedará grabada en la memoria de todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocer su historia.
La Policía de Potosí concluyó su mensaje reflexionando sobre el legado de Cristóbal: Los héroes no mueren, viven eternamente en el honor y la memoria . Su historia es un recordatorio de que el verdadero heroísmo reside en la capacidad de mantener la esperanza y la determinación, incluso en los momentos más difíciles. La memoria de Cristóbal Manrique Monzón seguirá inspirando a las futuras generaciones de policías bolivianos a servir con valentía, honor y dedicación.











