El obispo de la Diócesis de Baní, Faustino Burgos Brisman, expresó su preocupación por la creciente distracción de la población respecto al verdadero significado de la Semana Santa, señalando una posible falta de respeto hacia la fe cristiana y el sacrificio de Cristo. Sus declaraciones, realizadas el 3 de abril de 2026, invitan a una profunda reflexión sobre cómo se vive esta semana mayor en la actualidad.
Burgos Brisman argumenta que la modernidad y las numerosas distracciones han desviado la atención de las personas del misterio pascual de Cristo , que considera el fundamento de la vida cristiana y humana. En su opinión, la gente está perdiendo de vista la esencia de la Semana Santa, que reside en la fe y la reflexión sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Las personas están desviando su atención de donde deben centrarla, que es en el misterio pascual de Cristo, fundamento de la vida cristiana y humana , afirmó el obispo.
La crítica central de Burgos Brisman radica en que, al no centrar la mirada en Dios, el ser humano está mostrando una falta de respeto hacia la divinidad que envió a su hijo para la redención de la humanidad. Esta falta de respeto, según el obispo, se manifiesta en la creciente influencia del ruido exterior y las acciones exteriores que alejan a las personas de la iglesia, de Dios y del amor al prójimo.
Cuando el ser humano no centra su mirada en el Señor, lógicamente le está faltando el respeto a ese Dios bueno y bondadoso que nos envió su hijo para redención de toda la humanidad , explicó. Desafortunadamente el ruido exterior, las distracciones acciones exteriores que alejan de la iglesia y de Dios y del amor al prójimo, eso está pareciera ser calando y entonces en ese sentido pudiéramos decir que sí, que se le está faltando el respeto a lo que son a lo que es la vivencia de los valores cristianos en esta semana mayor .
Sin embargo, el obispo no aboga por posturas extremas ni por un aislamiento del mundo. En cambio, exhorta a la población a vivir estos días con mayor conciencia espiritual, integrando la fe en la vida diaria y cumpliendo con las responsabilidades cotidianas. Sugiere que la asistencia a la iglesia, la escucha y la meditación de la palabra de Dios son prácticas valiosas durante la Semana Santa, especialmente desde el Domingo de Ramos, conocido también como Domingo de la Pasión.
Durante estos días desde el domingo que llamamos de Ramos, que es Domingo de la Pasión, se puede ir a la iglesia, escuchando la palabra, acogiéndola, meditándola , indicó.
Burgos Brisman enfatizó que todas las semanas son santas, pero la Semana Santa reviste una importancia particular porque celebra el fundamento de la fe cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Subraya que, sin la resurrección, la fe perdería su sentido y la humanidad carecería de propósito.
Todas las semanas son santas, pero en esta celebramos el fundamento de nuestra fe, la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Si Cristo no hubiese resucitado no tendría sentido nada de lo que nosotros hacemos desde nuestra fe. Incluso la humanidad no tendría sentido, caminaría sin sentido , manifestó.
El obispo recordó que la Semana Santa conmemora un evento central en la fe cristiana, la pasión, muerte y resurrección de Cristo, y que este evento es esencial para la comprensión de la vida y la esperanza. Reafirmó su convicción de que, sin la resurrección de Cristo, nada tendría sentido.
Si Cristo no hubiese resucitado, nada tendría sentido , afirmó, resaltando la importancia de estos días para la humanidad.
Las palabras del obispo Burgos Brisman invitan a una reflexión profunda sobre el papel de la fe en la sociedad moderna y sobre la importancia de mantener viva la tradición de la Semana Santa, no como una mera formalidad, sino como una oportunidad para la renovación espiritual y el encuentro con Dios. Su mensaje es un llamado a la conciencia y a la responsabilidad, instando a los creyentes a vivir estos días con mayor fervor y a redescubrir el verdadero significado de la Semana Santa. La preocupación expresada por el obispo refleja una inquietud creciente en ciertos sectores de la Iglesia sobre la secularización de la sociedad y la pérdida de valores religiosos tradicionales.










