USHUAIA - La conmemoración oficial por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas en Ushuaia se transformó en un escenario de fuerte contenido político, con la presencia de los gobernadores kirchneristas Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Axel Kicillof (Buenos Aires), y Ricardo Quintela (La Rioja), dando una muestra de unidad territorial frente al modelo de Javier Milei y la interna del justicialismo. El acto, donde la memoria de los veteranos convivió con la estrategia legislativa, operó como un catalizador del mapa político argentino.
El espacio de recogimiento y homenaje a los héroes de 1982 se convirtió en la plataforma de lanzamiento para un sector del peronismo que busca reorganizarse frente al gobierno de Javier Milei. En medio de los posicionamientos de cara al 2027, la figura de los excombatientes y sus familias fue el único punto de consenso absoluto.
Los veteranos de guerra, con sus camperas camufladas, medallas y banderas, recordaron a la dirigencia presente que la causa Malvinas está por encima de las coyunturas electorales. El presidente del Centro de excombatientes de Malvinas de Ushuaia, Juan Carlos Parodi, disparó al inicio de su discurso: El año que viene tenemos que repensar como es la disposición de las autoridades en el acto, no pueden quedar los camaradas atrás , refiriéndose a la distribución de los dirigentes políticos en el acto central en la Plaza Malvinas, quienes se ubican normalmente por delante de los veteranos de guerra.
Parodi expresó con tristeza que pasa el tiempo y el gusto amargo de la derrota se hace más intenso". Aseguró que Trataron de borrar de nuestra memoria Malvinas a tal punto que hoy se habla en serio sólo en estas fechas, pero ese trabajo hay que construirlo día a día, con educación, en las escuelas; estamos perdiendo de nuevo la guerra en la educación sobre la causa Malvinas .
El veterano de guerra aseguró que sentimos que perdemos una guerra desde que terminó la guerra, perdemos espacio en lo cultural, en la educación; también, hace 44 años la política abandonó la hipótesis de conflicto y empezó el desguace del sistema de defensa . En un punto fundamental, Parodi expresó que en unos años se dará la discusión por el fin del Tratado Antártico y que Argentina no está preparada para luchar por su lugar en ese contexto.
La corona y Chile sí que están preparados para hablar del Tratado Antártico, pero nosotros no; tenemos que pensar en construir, por ejemplo, el proyecto de la Base Naval Integrada, proyecto que cumple 61 años y está en ejecución, pero a pico y pala, con monedas, sin la inversión que necesita , enumeró. Finalmente, Parodi dijo que hace 193 años que estamos en guerra, en Malvinas se hizo un alto de fuego, no hubo rendición .
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, también presidente del PJ fueguino, exclamó: váyanse piratas ingleses de nuestra tierra y se manifestó en contra de la libre determinación de los pueblos, argumentando que nos hace retroceder . Desde el gobierno provincial, el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, hijo de un excombatiente, marcó una clara diferenciación con la política internacional del gobierno de Milei al decir que no se puede brindar pleitesía al país que te invade y te saquea; cuando votas contra Cuba y Palestina votas contra Malvinas y la integridad territorial .
Dachary destacó la importancia geopolítica y estratégica de Tierra del Fuego, manifestando que quien controle el paso bioceánico va a definir el futuro . El encuentro en Tierra del Fuego sirvió también de termómetro para la interna justicialista. Entre los discursos que reivindicaron la soberanía imprescriptible sobre las islas, se colaron las negociaciones por la conducción del partido y la resistencia parlamentaria.
Para Kicillof, Malvinas es un eje que le permite confrontar directamente con la política exterior del Ejecutivo Nacional, a la que la oposición califica de claudicante . La hoja de ruta comenzó en la noche del 1 de abril en Río Grande, donde Kicillof y Quintela compartieron la vigilia, en un gesto en el distrito que gobierna Melella. Kicillof compartió reuniones con el gobernador fueguino, el intendente de Río Grande, Martín Perez y el mandatario de Tolhuin, Daniel Harrington, evitando el encuentro con el presidente del PJ en la provincia e intendente de Ushuaia, Walter Vuoto.
A pesar de la mayoría que representaban, el acto no fue exclusivo de dirigentes del peronismo. Más allá de la ausencia de último momento de la vicepresidente Victoria Villarruel, quien sí participó del acto en 2023, el oficialismo nacional estuvo representado en Ushuaia por senadores de La Libertad Avanza (LLA) como Agustin Coto y Belen Monte De Oca -ambos de Tierra del Fuego- y Bartolomé Abdala presidente provisional del Senado de la Nación Argentina además de diputados.
Mientras el oficialismo nacional intenta consolidar su agenda de reformas, el núcleo duro del PJ midió fuerzas. Queda claro que el acto de Ushuaia dejó un mensaje para Balcarce 50: el bloque de gobernadores opositores está dispuesto a utilizar la agenda federal y soberana como un escudo contra el ajuste. El encuentro entre Kicillof, Melella y Quintela marca un punto importante en el armado de una resistencia que busca pasar de la defensiva a una propuesta política concreta.








