La fiscal regional de Tarapacá, Virginia Aravena, dio marcha atrás en la designación de María Teresa Osorio como jefa de la Unidad de Víctimas y Testigos (Uravit), luego de que la elección generara cuestionamientos por un posible conflicto de intereses. Osorio es esposa del ministro de la Corte de Apelaciones de Iquique, Andrés Provoste, quien previamente apoyó la candidatura de Aravena para la fiscalía regional.
El exfiscal Carlos Gajardo expuso sus reparos a través de su cuenta en la red social X, señalando la conexión entre el apoyo del ministro Provoste a la candidatura de Aravena y el posterior nombramiento de su esposa en un cargo directivo dentro del Ministerio Público.
Aravena inicialmente defendió su decisión, argumentando que se basó en criterios de confianza profesional, experiencia y conocimiento previo del trabajo de Osorio, quien ya había desempeñado cargos de jefatura en la administración de fiscales regionales anteriores. Sin embargo, reconoció que la designación podía afectar la percepción de imparcialidad del Ministerio Público.
En un comunicado público, la fiscal regional admitió que la situación debió ser evaluada con mayor cuidado y solicitó la renuncia de Osorio, la cual fue aceptada. Aravena enfatizó el deber de la institución y de su autoridad regional de actuar con apego a la legalidad y resguardar la confianza pública en sus decisiones.
“Asumo que esta situación debió ser evaluada con mayor cuidado”, declaró Aravena, reiterando su compromiso con los principios de probidad, transparencia y objetividad que rigen el actuar del Ministerio Público. La fiscal regional aseguró que continuará trabajando para garantizar el correcto funcionamiento de la fiscalía regional que encabeza.
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