El mercado de alquiler en Galicia vive un momento de tensión con precios en constante aumento y una disponibilidad de viviendas que no cesa de disminuir. Según un informe de la Asociación Galega de Inmobiliarias (Agalin), los inmuebles con contratos superiores a los 1.200 euros mensuales se han duplicado en las siete principales ciudades gallegas en los últimos cuatro años. Actualmente, cuatro de cada diez viviendas en alquiler superan los 900 euros al mes.
Este encarecimiento se debe, principalmente, al desequilibrio entre la escasez de oferta y la alta demanda, agravado por el aumento de los costes de la nueva construcción. El estudio de Agalin, basado en datos de Idealista, reconoce que la cifra real de viviendas disponibles podría ser aún menor, estimando un 20% adicional en otras plataformas.
La disponibilidad general de alquileres en la comunidad ha caído un 12% en comparación con abril de 2022, pasando de 1.954 a 1.721 viviendas. La situación es especialmente preocupante en ciudades como Vigo y A Coruña, donde la reducción alcanza el 40%. En Vigo, la oferta se ha reducido de 636 a 373 viviendas en cuatro años.
Por el contrario, algunas zonas como Pontevedra, Santiago de Compostela, Ferrol y Ourense han experimentado un ligero aumento en su oferta. Sin embargo, el acceso a viviendas asequibles se ha convertido en una tarea cada vez más difícil. En 2022, existían 877 inmuebles con rentas inferiores a los 600 euros, mientras que actualmente solo se registran 27.
La evolución es contraria en el rango de precios entre 900 y 1.200 euros, pasando de 175 a 430 propiedades disponibles. En Vigo, una de cada tres viviendas en alquiler se encuentra en la franja de 950 a 1.200 euros, y casi una de cada cuatro supera ese precio. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


