La calle Rocafuerte y la Plaza de la Cultura en Loja avanzan con la segunda fase del proyecto Calles Vivas, una iniciativa de urbanismo táctico diseñada para fortalecer estos espacios como puntos de encuentro para el arte, la cultura y la convivencia ciudadana. El Municipio de Loja ha iniciado los trabajos para la colocación de graderíos que integrarán ambos sectores, fomentando actividades al aire libre y mejorando la movilidad peatonal.
Esta nueva etapa del proyecto se pone en marcha tras la presentación de resultados del pasado viernes 27 de marzo de 2026. Durante la presentación, la Dirección de Movilidad del ayuntamiento local informó que la consultoría realizada por la Universidad Técnica Particular de Loja, en colaboración con la GIZ (Deutsche Gesellschaft f r Internationale Zusammenarbeit), proporcionó el sustento técnico necesario para dar inicio a esta segunda fase.
Daniel León, director administrativo del Municipio de Loja, explicó que la obra se desarrollará por etapas, priorizando la construcción de gradas que faciliten el acceso y mejoren la transitabilidad para que la ciudadanía pueda disfrutar plenamente de estos espacios públicos. La planificación busca un equilibrio entre funcionalidad y estética, integrando la nueva infraestructura al entorno existente.
Los trabajos de obra civil tendrán una duración estimada de dos meses y se ejecutarán bajo la modalidad de administración directa, lo que permite al municipio tener un control más cercano sobre el proceso y garantizar la calidad de la intervención. Esta modalidad de gestión también busca optimizar los recursos y asegurar la eficiencia en la ejecución del proyecto.
Complementando la obra física, la Dirección de Gestión Económica del municipio prevé la incorporación de emprendedores locales, quienes ofrecerán una variada propuesta gastronómica en los espacios renovados. Esta iniciativa busca dinamizar la economía local y brindar oportunidades a los pequeños negocios de la ciudad, creando un ambiente vibrante y atractivo para los ciudadanos y visitantes. La selección de los emprendedores se realizará bajo criterios de calidad, variedad y pertinencia con la identidad cultural de Loja.
Luis Alfonso Peña, director de Movilidad, enfatizó que estas intervenciones responden a decisiones técnicas y planificadas, orientadas a rescatar la identidad cultural de Loja, promover el uso adecuado del espacio público y dinamizar la economía local. El proyecto busca evitar la instalación de estructuras improvisadas y apostar por un desarrollo urbano ordenado y sostenible. La Dirección de Movilidad ha trabajado en estrecha colaboración con la Universidad Técnica Particular de Loja y la GIZ para garantizar que el proyecto cumpla con los más altos estándares de calidad y eficiencia.
El proyecto Calles Vivas se enmarca dentro de una estrategia más amplia del municipio para revitalizar el centro histórico de Loja y convertirlo en un espacio público de calidad para todos los ciudadanos. Se busca crear un ambiente seguro, accesible y atractivo que fomente la interacción social, la expresión cultural y el desarrollo económico. La iniciativa también se alinea con los objetivos de desarrollo sostenible de la ciudad, promoviendo la movilidad peatonal, la reducción de la contaminación y la mejora de la calidad de vida de los habitantes.
La primera fase del proyecto Calles Vivas, implementada en años anteriores, ya ha demostrado su impacto positivo en la ciudad, generando un aumento en el flujo peatonal, la actividad comercial y la participación ciudadana en eventos culturales. La nueva fase busca consolidar estos logros y ampliar los beneficios a otros sectores del centro histórico.
El Municipio de Loja invita a la ciudadanía a seguir de cerca los avances del proyecto y a participar activamente en la construcción de una ciudad más habitable, cultural y próspera. Se espera que la finalización de la segunda fase de Calles Vivas contribuya a fortalecer la identidad de Loja como un centro cultural y turístico de referencia en la región. La inversión en espacios públicos de calidad es una apuesta por el futuro de la ciudad y por el bienestar de sus habitantes. La coordinación entre las diferentes direcciones del municipio y la colaboración con instituciones académicas y organizaciones internacionales como la GIZ son fundamentales para el éxito de este tipo de iniciativas. El proyecto Calles Vivas es un ejemplo de cómo el urbanismo táctico puede transformar los espacios públicos y mejorar la calidad de vida de las personas.











