Tegucigalpa La exdiputada Fátima Mena manifestó este martes la necesidad de perfeccionar el procedimiento de aplicación del juicio político en el Congreso Nacional, buscando una mayor claridad en su desarrollo.
Mena enfatizó que, respetando escrupulosamente la Constitución de la República y las leyes vigentes, es posible realizar mejoras que incrementen la transparencia del proceso. Entre estas posibles mejoras, destacó la importancia de fortalecer los mecanismos de participación ciudadana, particularmente en lo que respecta a la sustitución de cargos públicos.
La exdiputada aclaró que el juicio político difiere sustancialmente de la revisión de la conducta administrativa, una figura jurídica que fue utilizada en 2012 para destituir a cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional. Señaló que la principal diferencia radica en que el juicio político cuenta con un procedimiento detallado y regulado por una ley especial.
El juicio político posee un marco jurídico específico que establece el proceso a seguir y define claramente su objetivo principal: la posible destitución de un alto funcionario público , explicó Mena. Subrayó que esta herramienta jurídica es valiosa y necesaria para el país, siempre y cuando se garantice el pleno respeto de las garantías constitucionales a las personas señaladas.
Mena argumentó que el juicio político, al estar respaldado por una ley especial, ofrece un procedimiento más definido y estructurado en comparación con otras figuras legales como la revisión de la conducta administrativa. Esta estructura legal, según la exdiputada, es fundamental para asegurar la legalidad y la transparencia del proceso.
La importancia de la participación ciudadana en el proceso de juicio político fue otro punto clave resaltado por Mena. Considera que involucrar a la ciudadanía, especialmente en la etapa de sustitución de cargos, podría fortalecer la legitimidad y la confianza en el proceso. Esto podría lograrse a través de mecanismos como audiencias públicas, consultas ciudadanas o la creación de comités de seguimiento ciudadano.
Mena también hizo hincapié en la necesidad de que el juicio político se aplique con rigor y respeto a las garantías constitucionales de los funcionarios acusados. Esto implica asegurar el derecho a la defensa, el acceso a pruebas y la posibilidad de presentar alegatos. El objetivo, según la exdiputada, no debe ser simplemente la destitución del funcionario, sino la búsqueda de la verdad y la justicia.
La declaración de Mena se produce en un contexto en el que el juicio político ha sido objeto de debate en Honduras. En el pasado, se han presentado iniciativas para modificar el procedimiento de juicio político, pero ninguna ha prosperado hasta el momento. La opinión de Mena, como exintegrante del Congreso Nacional, aporta una perspectiva valiosa a este debate.
La exdiputada reconoció que el juicio político es una herramienta poderosa que debe ser utilizada con responsabilidad y prudencia. Advirtió que su aplicación indiscriminada o sin el debido proceso podría socavar la confianza en las instituciones y generar inestabilidad política. Por ello, insistió en la importancia de fortalecer el marco legal y los mecanismos de control para garantizar que el juicio político se utilice de manera justa y transparente.
Mena concluyó reiterando su confianza en que, a través del diálogo y el consenso, es posible mejorar el procedimiento de juicio político en Honduras, haciéndolo más eficiente, transparente y respetuoso de las garantías constitucionales. Considera que un juicio político bien regulado y aplicado puede contribuir a fortalecer la democracia y el estado de derecho en el país.
La exdiputada Fátima Mena, con una trayectoria destacada en la política hondureña, ha sido una voz crítica y constructiva en diversos debates nacionales. Su opinión sobre el juicio político, basada en su experiencia en el Congreso Nacional, es considerada relevante por analistas políticos y observadores de la vida pública. Su llamado a mejorar la transparencia y la participación ciudadana en este proceso podría abrir un nuevo capítulo en el debate sobre la reforma del juicio político en Honduras.









