La Selección de Honduras empató 2-2 ante Perú en un partido amistoso disputado hoy, 31 de marzo de 2026, en Leganés, España, marcando el debut del entrenador español José Francisco Molina al frente de la Bicolor. El encuentro, correspondiente al noveno enfrentamiento histórico entre ambas selecciones, estuvo cargado de emociones y polémica, dejando buenas sensaciones para el equipo hondureño a pesar de no lograr la victoria.
El partido comenzó con una controversia a los 11 minutos, cuando Jairo Vélez abrió el marcador para Perú en una jugada que generó dudas sobre si el balón había salido completamente antes de ser rematado. La ausencia del VAR fue determinante para que el gol fuera validado, desatando las protestas del equipo catracho.
Honduras no se amilanó ante la adversidad y reaccionó con una jugada colectiva de gran factura. Kervin Arriaga, Luis Palma y Dereck Moncada se combinaron de manera efectiva, culminando en una definición precisa de Moncada que igualó el marcador 1-1. La respuesta de la Bicolor demostró carácter y la intención de competir de igual a igual contra el conjunto sudamericano.
Sin embargo, la alegría duró poco para los hondureños, ya que Vélez volvió a poner a Perú en ventaja con un segundo gol, aprovechando una falla en la defensa catracha. El doblete de Vélez complicó el panorama para Honduras, que se veía superado en el desarrollo del partido y con la derrota acechando.
Cuando el partido se encaminaba hacia una derrota para la Bicolor, apareció la figura de Darlin Mencía en los minutos finales. El delantero hondureño, con un cabezazo certero tras un centro de Edwin Rodríguez y una asistencia de Deiby Flores, logró empatar el partido 2-2 en el último suspiro. El gol de Mencía desató la euforia en el banquillo y entre los aficionados hondureños presentes en el estadio.
El empate dejó buenas sensaciones para Honduras, que mostró una notable reacción ante la adversidad y un espíritu de lucha que augura un futuro prometedor bajo la dirección de José Francisco Molina. A pesar de las polémicas iniciales y los momentos de dificultad, la Bicolor logró rescatar un punto valioso en su debut con el nuevo entrenador.
El partido también sirvió para que Molina evaluara a sus jugadores y definiera su estilo de juego. La alineación inicial de Honduras incluyó a Edrick Menjívar en la portería, Cristopher Meléndez, Julián Martínez, Luis Vega y Joseph Rosales en la defensa, Kervin Arriaga, Deiby Flores y Edwin Rodríguez en el mediocampo, y Luis Palma, Rigoberto Rivas y Dereck Moncada en el ataque.
Por su parte, Perú saltó al campo con Pedro Gallese en la portería, Oliver Sonne, Miguel Araujo, Alfonso Barco y Marcos López en la defensa, Erick Noriega, Yoshimar Yotún y André Carrillo en el mediocampo, y Jairo Vélez, Kenji Cabrera y Alex Valera en el ataque.
El historial entre Honduras y Perú muestra partidos muy parejos. El último enfrentamiento había terminado en un empate sin goles en Houston, Texas, mientras que la última victoria de Perú se remontaba a 2009 con un marcador de 2-1. Honduras, por su parte, no vence a los sudamericanos desde 1994, cuando se impuso 2-1 en un amistoso.
Este encuentro se disputó como parte de la preparación de ambas selecciones, que no lograron clasificarse para el Mundial 2026. Tanto Honduras como Perú buscan consolidarse y construir un proyecto a largo plazo para volver a ser protagonistas en el fútbol internacional.
El técnico Molina lamentó las bajas importantes de Denil Maldonado, quien se ausentó por el nacimiento de su hijo, y Jorge Álvarez, por motivos familiares. Sin embargo, confió en el resto de sus jugadores y destacó el esfuerzo y la entrega del equipo durante todo el partido.
"Estoy satisfecho con el desempeño del equipo, a pesar de las dificultades", declaró Molina al finalizar el encuentro. "Mostramos carácter y reacción, y logramos rescatar un empate en un partido complicado. Tenemos mucho trabajo por delante, pero estoy convencido de que podemos construir un equipo competitivo y hacer felices a los aficionados hondureños".
El empate ante Perú representa un inicio prometedor para la era Molina al frente de la Selección de Honduras. El equipo catracho demostró que tiene potencial y que está dispuesto a luchar por sus objetivos. Ahora, el desafío es seguir trabajando duro y aprovechar al máximo los próximos partidos amistosos para afinar detalles y construir un equipo sólido y competitivo. La afición hondureña espera con ilusión el futuro de la Bicolor y confía en que, bajo la dirección de José Francisco Molina, Honduras pueda volver a ser una potencia en el fútbol centroamericano y alcanzar nuevas metas.










