El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reafirmó este martes el compromiso de la organización de asegurar la participación de la selección de Irán en la próxima Copa del Mundo, a pesar de las tensiones geopolíticas y las preocupaciones por la seguridad del equipo en Estados Unidos. La declaración se produjo durante una visita sorpresa a un partido amistoso entre Irán y Costa Rica en Antalya, Turquía, donde el equipo persa se impuso por 5-0.
La presencia de Infantino, quien mantiene estrechos vínculos con el expresidente estadounidense Donald Trump, generó sorpresa en el contexto de las recientes declaraciones de Trump sobre la seguridad de la delegación iraní en el Mundial. Trump había insinuado que no podía garantizar la seguridad del equipo, lo que llevó a la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI) a explorar la posibilidad de trasladar sus partidos a México.
Sin embargo, Infantino fue categórico al afirmar que "no hay planes B, C o D. Es el plan A". "Sabemos cuál es la situación, muy complicada. Trabajamos y vamos a hacer que Irán juegue este Mundial en las mejores condiciones. La selección de Irán y todas las demás. Es la selección de la gente. La gente puede estar en contra o a favor del gobierno de cualquier país. Pero Irán representa a su gente y se clasificaron deportivamente. Es un país de fútbol, queremos que juegue y va a jugar el Mundial", aseguró el máximo dirigente del fútbol mundial.
Infantino enfatizó el poder unificador del fútbol, destacando que la Copa del Mundo, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio, será un evento que reunirá a 48 países y a millones de aficionados "con un espíritu de paz y celebración". "Vivimos en un complejo geopolítico muy complejo. No tenemos la posibilidad de resolver estos conflictos pero sí tenemos la oportunidad de unir el mundo. Nuestro objetivo y trabajo es la unión, hacer puentes para todos", agregó.
La visita de Infantino y sus declaraciones se producen en un momento de gran incertidumbre para la selección iraní. El equipo ya había expresado su preocupación por la seguridad en Estados Unidos, especialmente después de que la fragata IRIS Dena fuera torpedeada y hundida por un submarino estadounidense en aguas internacionales cerca de Sri Lanka el 4 de marzo.
Antes del inicio del partido amistoso contra Costa Rica, los jugadores iraníes rindieron homenaje a las víctimas de este incidente, así como a los edificios históricos y recintos deportivos destruidos por los ataques estadounidenses e israelíes. También mostraron imágenes de miembros de la Media Luna Roja y del cuerpo de bomberos, en un claro gesto de solidaridad con su país.
Mehdi Taj, presidente de la FFIRI, había anunciado dos semanas atrás que estaban en negociaciones con la FIFA para que los partidos de Irán se disputaran en México, debido a la falta de garantías de seguridad en Estados Unidos. "Ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado explícitamente que no puede garantizar la seguridad de la selección nacional iraní, ciertamente no viajaremos a Estados Unidos. Actualmente estamos negociando con la FIFA para que los partidos de Irán en la Copa del Mundo se celebren en México", declaró Taj en respuesta a las declaraciones de Trump, quien había "bienvenido" al equipo iraní al Mundial pero cuestionado su seguridad.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que se estaban evaluando las posibilidades de albergar los partidos de Irán, afirmando que México tiene "relación con todos los países del mundo" y que se esperaría la decisión final de la FIFA. "Están viendo con la FIFA si es factible. Se está viendo. México tiene relación con todos los países del mundo. Vamos a ver qué establece la FIFA y, a partir de ahí, se informará", dijo Sheinbaum.
Sin embargo, la FIFA ha descartado cualquier cambio de sede y ha insistido en que la Copa del Mundo se celebrará "como estaba previsto". La postura de la FIFA, respaldada por las declaraciones de Infantino, busca mantener la integridad del torneo y evitar que las tensiones políticas interfieran con la competición deportiva.
La situación sigue siendo delicada y la seguridad de la delegación iraní en Estados Unidos sigue siendo una preocupación. Sin embargo, las declaraciones de Infantino y la firme postura de la FIFA sugieren que se están realizando esfuerzos para garantizar la participación de Irán en el Mundial, a pesar de los desafíos geopolíticos. La comunidad internacional observa de cerca el desarrollo de esta situación, esperando que el fútbol pueda servir como un puente para la paz y la unidad en un momento de gran tensión global.










