La actriz Luisana Lopilato fue la primera invitada del nuevo late night show de El Trece, Otro día perdido , conducido por Mario Pergolini, y la entrevista derivó en un momento inesperado y divertido cuando el conductor la desafió a llamar en vivo a su esposo, el cantante Michael Bublé. Lo que comenzó como una simple propuesta de Pergolini rápidamente se convirtió en una escena caótica y entrañable, mostrando la dinámica familiar del matrimonio.
Apenas sonó el teléfono, Bublé respondió, pero la imagen que se presentó en el estudio sorprendió a todos. El artista canadiense se encontraba en medio de un juego con sus cuatro hijos, quienes corrían y jugaban a su alrededor. ¿Dónde estás? ¿Un pelotero? , preguntó Pergolini, visiblemente divertido por el contexto en el que se encontraba el cantante.
La comunicación se tornó rápidamente difícil de seguir debido al bullicio infantil. Los hijos de Bublé interrumpían constantemente la conversación, generando un ambiente completamente espontáneo y natural. Pergolini intentó retomar el hilo de la entrevista, preguntando sobre una anécdota que Lopilato había mencionado previamente, pero el ruido y el movimiento hacían casi imposible avanzar.
¿Te acordás cómo tocaba el saxo? , insistió el conductor, buscando una manera de retomar la conversación y enfocarla en la carrera artística de Bublé. Sin embargo, la situación se mantenía incontrolable, con los niños compitiendo por la atención de su padre.
Ante la dificultad de la comunicación, Lopilato intervino y sugirió que Pergolini le hablara a Bublé en inglés, esperando que así la conversación fluyera con mayor facilidad. Sin embargo, el cantante sorprendió a todos al responder en español.
Hablo español ustedes hablan mucho , dijo Bublé entre risas, demostrando su fluidez en el idioma. Aprovechó la oportunidad para elogiar a su esposa, destacando su talento y versatilidad. Luisana es multi-talented. Ella puede todo: actriz, cantante, bailarina, saxofonista , afirmó Bublé, mostrando su admiración por la artista argentina.
El momento culminó con una atmósfera de humor y complicidad, dejando en evidencia la relación relajada y afectuosa que existe entre Lopilato y Bublé. La llamada inesperada se convirtió en uno de los segmentos más comentados del programa, generando una gran repercusión en las redes sociales y entre los medios de comunicación.
La espontaneidad del momento y la naturalidad con la que la pareja manejó la situación fueron ampliamente elogiadas. Los usuarios de las redes sociales destacaron la imagen de Bublé jugando con sus hijos y la complicidad que demostró con Lopilato, calificando el segmento como adorable y divertido .
La participación de Lopilato en Otro día perdido fue un éxito rotundo, y la llamada a Bublé se convirtió en el punto culminante de la entrevista. El programa, que busca ofrecer un espacio de conversación más relajado y cercano con las figuras del espectáculo, logró captar la atención del público con este momento inesperado y entrañable.
La dinámica familiar de Lopilato y Bublé, conocida por su perfil bajo y su dedicación a sus hijos, quedó expuesta de una manera genuina y conmovedora. La llamada en vivo demostró que, a pesar de sus exitosas carreras profesionales, la familia es la prioridad para ambos artistas.
El segmento también generó una conversación sobre la importancia de mostrar la vida real de las celebridades, más allá de los flashes y los eventos públicos. La espontaneidad de la llamada a Bublé permitió al público conectar con la pareja de una manera más auténtica y cercana, rompiendo con la imagen idealizada que a menudo se tiene de las figuras del espectáculo.
En definitiva, la llamada a Michael Bublé durante la entrevista a Luisana Lopilato en Otro día perdido fue un momento memorable que capturó la atención del público y generó una gran repercusión en los medios de comunicación. La espontaneidad, el humor y la complicidad que demostró la pareja convirtieron este segmento en uno de los más comentados del programa y en un ejemplo de cómo la vida real puede ser más interesante que cualquier guion preestablecido.











