El bloque de Educación del Debate Presidencial 2026 se vio eclipsado por un agrio enfrentamiento entre Enrique Valderrama, del Partido Aprista Peruano, y Fernando Popy Olivera. El intercambio, que dejó de lado las propuestas pedagógicas, se centró en acusaciones mutuas sobre corrupción y la vida personal de ambos candidatos.
Valderrama lanzó una dura ofensiva contra Olivera, acusándolo de ser un cómplice silencioso de los escándalos que involucran al expresidente Alejandro Toledo. El aprista llegó a sugerir un presunto consumo de sustancias ilícitas para desacreditar la autoridad moral de su oponente, refiriéndose a él como popper Olivera. Las acusaciones se intensificaron con alusiones al caso de Zaraí Toledo, hija del expresidente, y a la supuesta falta de reconocimiento paterno por parte de Olivera.
Miente, miente miente como tu hoja de vida , exclamó Valderrama, extendiendo sus ataques a la integridad personal y profesional de Olivera. En un momento de alta tensión, el candidato aprista sugirió que el lugar de Olivera no sería el Palacio de Gobierno, sino un centro de rehabilitación.
Olivera intentó responder, pero su tiempo de intervención había expirado, quedando reducido a gritos fuera de cámara. Valderrama mantuvo su postura desafiante hasta el final, logrando desviar la atención del debate sobre innovación tecnológica que se había desarrollado previamente.
La moderación del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) intervino para recordar a los candidatos que los agravios se descuentan del tiempo asignado. A pesar de los llamados al orden, el cruce evidenció la profunda rivalidad histórica entre el APRA y el oliverismo .
Previo al enfrentamiento, Valderrama había propuesto un shock de institutos tecnológicos y la creación de 50,000 becas anuales, mientras que Olivera defendió la descentralización de la educación superior. Sin embargo, la discusión en redes sociales se centró exclusivamente en los ataques personales.
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