Quito, Ecuador La sentencia contra los autores materiales del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, perpetrado el 9 de agosto de 2023, permanece en suspenso debido a las apelaciones presentadas por los condenados. Los recursos buscan una revisión del fallo de primera instancia, lo que impide que la condena quede en firme.
Laura Castillo, considerada una de las autoras materiales junto a Carlos Angulo, alias Invisible , solicitó formalmente a la Sala Especializada de lo Penal de la Corte Provincial de Pichincha que se programe una audiencia para sustentar su apelación, según consta en el expediente del caso. Esta solicitud se suma a las ya presentadas por Angulo, Erick Ramírez y Víctor Flores, quienes también buscan la revisión de la sentencia.
La audiencia inicialmente programada para el 25 de febrero de 2026 se declaró fallida el 6 de marzo de 2026, debido a la inasistencia del abogado defensor de Erick Ramírez, a pesar de haber sido debidamente notificado. El tribunal impuso una multa de tres salarios básicos unificados al abogado y dispuso que, en la próxima convocatoria, se considere la participación de la Defensoría Pública Penal. Posteriormente, el jurista justificó su ausencia alegando una faringitis aguda.
La apelación presentada por los condenados permitirá una revisión exhaustiva de la sentencia dictada en primera instancia. Hasta que esta revisión se complete y se emita una resolución final, la condena no será definitiva.
En primera instancia, Laura Castillo y Carlos Angulo fueron sentenciados a la pena máxima agravada de 34 años y 8 meses de prisión. La Fiscalía consideró agravantes como la planificación del crimen, la participación de múltiples individuos y el contexto del asesinato de un candidato presidencial.
Erick Ramírez, Víctor Flores y Alexandra Chimbo, considerados cómplices, recibieron una condena de 12 años de cárcel. Se determinó que colaboraron en la ejecución del atentado, aunque sin tener un rol de liderazgo en la estructura criminal.
El caso ha cobrado nueva relevancia tras la difusión de un reportaje por Señal Colombia el pasado 29 de marzo de 2026. El reportaje revela supuestos elementos no conocidos del proceso investigativo, incluyendo interrogatorios realizados a los detenidos con la participación de agentes del FBI. Según el reportaje, durante estas diligencias se buscaban declaraciones que apuntaran a posibles autores intelectuales del crimen.
El reportaje también sugiere que algunos de estos testimonios podrían haber sido obtenidos bajo presión, según las versiones citadas. Además, destaca que varios de los sicarios que rindieron esas versiones fueron asesinados dentro de la Penitenciaría del Litoral pocos días después, lo que, según el enfoque del programa, habría obstaculizado la profundización en esas líneas de investigación.
En total, ocho sicarios colombianos vinculados al crimen de Fernando Villavicencio han sido asesinados, lo que plantea interrogantes sobre la posibilidad de que se hayan silenciado testigos clave.
La investigación del asesinato de Villavicencio ha estado marcada por la complejidad y la falta de transparencia. Las revelaciones del reportaje de Señal Colombia han reabierto el debate sobre la necesidad de una investigación más exhaustiva y la identificación de los autores intelectuales del crimen.
La familia de Fernando Villavicencio ha expresado su frustración por la lentitud del proceso judicial y la falta de avances en la identificación de los responsables. Exigen que se haga justicia y que se castigue a todos los involucrados en el asesinato del candidato presidencial.
El gobierno ecuatoriano ha reiterado su compromiso de llevar a los responsables ante la justicia y de garantizar la seguridad de los candidatos y funcionarios públicos. Sin embargo, la persistencia de la violencia y la impunidad en el país plantea serias dudas sobre la efectividad de las medidas adoptadas.
La apelación de los condenados y las nuevas revelaciones sobre la investigación del caso Villavicencio mantienen en vilo a la opinión pública ecuatoriana. La búsqueda de la verdad y la justicia continúa, mientras la sombra del crimen sigue planeando sobre el país. La resolución de las apelaciones y la profundización en las líneas de investigación pendientes son cruciales para esclarecer los hechos y garantizar que los responsables rindan cuentas ante la ley. El caso Villavicencio se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la impunidad y la violencia en Ecuador, y su desenlace tendrá un impacto significativo en el futuro del país. La sociedad ecuatoriana espera con ansias que se haga justicia y que se proteja la democracia y el estado de derecho.









