El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció este domingo la ampliación de la zona de seguridad bajo control militar israelí en el sur de Líbano, una medida destinada a contrarrestar los ataques del grupo Hezbollah y reforzar la protección en la frontera norte, en un contexto de creciente tensión regional. La decisión, calificada por Netanyahu como un cambio estructural en la situación del norte del país, se tomó tras consultar con la cúpula militar israelí.
Netanyahu detalló en un videomensaje que la ampliación busca mantener a distancia los misiles antitanque y frustrar cualquier intento de incursión desde territorio libanés. He decidido ahora ampliar aún más la franja de seguridad existente, para finalmente frustrar la amenaza de invasión y mantener el lanzamiento de misiles antitanque lejos de nuestra frontera , afirmó.
El primer ministro subrayó la capacidad continua de Hezbollah para lanzar cohetes hacia Israel, lo que justifica, según su criterio, el incremento de la presencia y el control militar en la región. Estamos tomando la iniciativa, estamos atacando y hemos creado tres cinturones de seguridad en lo profundo del territorio enemigo , señaló, especificando que las fuerzas israelíes están desplegadas en Líbano, Siria y Gaza, ocupando posiciones estratégicas.
La ampliación de la zona de seguridad responde, según Netanyahu, a la necesidad de eliminar los riesgos de ataques y modificar la realidad en la frontera norte. En este sentido, argumentó que la situación actual difiere de conflictos pasados, afirmando que Irán ya no es el mismo Irán, Hezbollah ya no es el mismo Hezbollah, y Hamas ya no es el mismo Hamas. Ya no son ejércitos terroristas que amenazan nuestra existencia; son enemigos derrotados que luchan por su supervivencia .
La expansión militar israelí se produce en medio de intensos combates con Hezbollah, la organización respaldada por Irán que ha incrementado sus ataques con cohetes y misiles contra comunidades y posiciones militares israelíes. En respuesta, las Fuerzas de Defensa de Israel han establecido nuevas fortificaciones y extendido su presencia hasta la línea del río Litani, considerado un límite estratégico para alejar la amenaza armada.
Hezbollah ha advertido que cualquier ocupación prolongada de territorio libanés representa una amenaza existencial para el país. Naim Qassem, líder de la organización, declaró que sus combatientes están preparados para impedir que Israel mantenga tropas en el sur y rechazó cualquier negociación que se realice bajo fuego. Cuando se propone negociar con el enemigo israelí bajo fuego, eso es una imposición de rendición , afirmó Qassem.
El conflicto ha tenido un impacto devastador en la población civil, provocando el desplazamiento masivo de personas. Más de un millón de habitantes han abandonado sus hogares en el sur de Líbano, y las autoridades libanesas reportan más de mil víctimas mortales, incluyendo decenas de menores y trabajadores sanitarios. Los ataques aéreos y terrestres israelíes han destruido infraestructuras y han dejado amplias zonas inhabitables a lo largo de la frontera.
Netanyahu también mencionó otros ejemplos de zonas de seguridad establecidas por Israel, como el despliegue en Siria, desde el monte Hermón hasta el valle de Yarmuk, y en áreas de la Franja de Gaza. Sostuvo que la política de Israel es tomar la iniciativa y mantener la presión sobre sus adversarios para modificar el equilibrio regional. Dijimos que cambiaríamos la cara de Oriente Próximo y lo hemos hecho. También hemos cambiado la percepción de la seguridad , aseguró.
A lo largo de las últimas décadas, Israel ha establecido áreas de seguridad en el sur de Líbano, desde la invasión de 1978, la ocupación de 1982 y la posterior retirada en el año 2000. La ampliación actual de la franja de seguridad marca una nueva etapa en la estrategia israelí frente a Hezbollah y sus aliados.
Hasta el momento, el gobierno libanés no ha emitido declaraciones oficiales sobre este avance militar israelí, mientras la tensión persiste en la frontera. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por la comunidad internacional, que teme una escalada mayor del conflicto en la región. La ampliación de la zona de seguridad israelí representa un movimiento significativo que podría tener consecuencias duraderas para la estabilidad en el sur de Líbano y en el Oriente Medio en general. La respuesta de Hezbollah y la reacción del gobierno libanés serán cruciales para determinar el futuro inmediato de la región.










