---
La salida de Ricardo Orrego de Caracol Televisión, tras denuncias de acoso sexual, ha generado una ola de reacciones y visibilizado la problemática del hostigamiento contra mujeres en los medios de comunicación. La periodista cartagenera Kathy Lambis se sumó a las voces que cuestionaron al presentador, revelando mensajes directos que recibió de Orrego en 2020, los cuales considera evidencia de un patrón de conducta inapropiado.
Caracol Televisión anunció la terminación del vínculo laboral con Orrego y el fin de contrato de mutuo acuerdo con Jorge Alfredo Vargas, aunque aclaró que estas decisiones no constituyen un juicio de valor sobre los hechos denunciados, ni implican una conclusión sobre responsabilidades individuales .
Lambis celebró la salida de Orrego del canal y compartió capturas de pantalla de la conversación que mantuvo con el periodista a través de Instagram. En los mensajes, Orrego elogiaba la apariencia física de Lambis, la invitaba a su vivienda y hacía insinuaciones de carácter sexual. Ejemplos de estos mensajes incluyen: ¿Me invitas a tu terraza? , Me engancha tu sonrisa y Yo me divertiría y mucho con todo , Abrazo y saludo .
La exposición de estos mensajes desató una campaña de ataques y difamación contra Lambis en redes sociales. La periodista denunció haber recibido insultos, amenazas e incluso incitaciones a la violencia sexual. Se fueron a todas mis redes a gritarme zorra , puta , asquerosa y hasta a desearme que me empalen. El problema nunca ha sido que las mujeres hablen; es lo que hacen cuando lo hacemos , aseveró.
Los ataques incluyeron comentarios sobre su vida sexual, su apariencia física y acusaciones de buscar notoriedad a través de la denuncia. Algunos mensajes cuestionaban su moralidad y sugerían que había tenido relaciones sexuales a cambio de favores, mientras que otros se burlaban de su físico. Un usuario, identificado como Martín Romero, intentó desacreditar la denuncia de Lambis, sugiriendo que buscaba fama y que debía enfocarse en mejorar su apariencia física. Cuanto has sufrido por el acoso del periodista... fracasada busca fama. Dedícate a mejorar como persona para que no tengas que difamar a la gente para buscar notoriedad. Empieza por la dieta y el gym. Saludos , escribió.
La periodista Mónica Rodríguez se solidarizó con Lambis, denunciando que los ataques son una táctica común para silenciar a las mujeres que denuncian acoso. Toda mi solidaridad Kathy. Es el mundo en el que vivimos. Hombres que atacan por denunciar y mujeres que hacen lo mismo, invisibilizando el acoso diciendo que a ellas nunca les pasó nada , precisó.
La representante a la Cámara Jennifer Pedraza también expresó su apoyo a Lambis a través de su cuenta en X (anteriormente Twitter), afirmando: ¡Te abrazamos y te creemos! No estás sola .
La situación pone de manifiesto la dificultad que enfrentan las mujeres al denunciar acoso sexual, no solo por parte de los presuntos agresores, sino también por la reacción hostil que pueden recibir en redes sociales y en la opinión pública. La experiencia de Kathy Lambis evidencia la necesidad de crear espacios seguros para las denuncias y de combatir la cultura de la victimización secundaria, donde las víctimas son culpadas o desacreditadas por exponer sus agresores.
El caso de Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas ha reabierto el debate sobre la necesidad de implementar protocolos más efectivos para prevenir y abordar el acoso sexual en los medios de comunicación y en otros ámbitos laborales. La decisión de Caracol Televisión de rescindir los contratos de los periodistas, aunque no se califique como una sanción por las denuncias, representa un paso importante en la dirección correcta. Sin embargo, la solidaridad y el apoyo a las víctimas, como el expresado por Mónica Rodríguez y Jennifer Pedraza, son fundamentales para empoderar a las mujeres y fomentar una cultura de respeto y tolerancia cero hacia el acoso sexual. La denuncia de Lambis y la posterior reacción en redes sociales demuestran que el silencio ya no es una opción y que las voces de las víctimas deben ser escuchadas y protegidas.










