Edgardo Ángel Calvimonte, de 29 años, fue condenado a una pena de cinco años y seis meses de prisión por el intento de homicidio cometido en Sunchales el pasado 16 de octubre de 2024. La sentencia fue dictada por el juez Javier Bottero, tras un juicio abreviado llevado a cabo en los tribunales de Rafaela. La investigación estuvo a cargo del fiscal Martín Castellano, de la Sección Homicidios de la Fiscalía Regional 5.
El incidente, ocurrido alrededor de las 20:00 horas en la calle Triunvirato al 1.800, se originó a partir de una discusión entre Calvimonte y una mujer, junto con sus hijos, por la venta de una bicicleta. Según la reconstrucción del fiscal Castellano, la disputa escaló rápidamente, y un hombre que intentaba mediar en el conflicto se convirtió en el blanco de la agresión por parte de Calvimonte.
En ese marco, un hombre intervino con la intención de separar a los involucrados , explicó el fiscal Castellano, detallando que esa persona que en principio no era parte del conflicto es a la que Calvimonte trató de quitarle la vida . La intervención del tercero, buscando pacificar la situación, desencadenó una violenta reacción por parte del condenado.
La brutalidad del ataque quedó reflejada en la descripción del fiscal, quien señaló que Calvimonte le asestó a la víctima varios puntazos con una cuchilla de carnicero . La agresión fue implacable, y la víctima, tras recibir múltiples heridas, cayó al suelo. Sin embargo, el agresor no se detuvo allí, sino que continuó apuñalándola para provocarle la muerte , según las declaraciones del representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Las lesiones sufridas por la víctima fueron de extrema gravedad, afectando diversas partes de su cuerpo y poniendo en serio riesgo su vida. Afortunadamente, la pronta intervención de terceros, que lograron detener la agresión, y la rápida atención médica recibida por el hombre atacado, impidieron que el intento de homicidio se consumara.
El fiscal Castellano enfatizó que el condenado no logró concretar su objetivo delictivo por razones ajenas a su voluntad , destacando tanto la valentía de quienes intervinieron para detener el ataque como la eficiencia del sistema de salud en la atención de la víctima.
Durante el juicio abreviado, Calvimonte reconoció su responsabilidad penal como autor de la tentativa de homicidio. Tanto el condenado como su abogada defensora manifestaron su conformidad con la calificación penal seleccionada por la Fiscalía y con la pena de cumplimiento efectivo impuesta por el juez Bottero. Este acuerdo agilizó el proceso judicial, permitiendo una resolución más rápida del caso.
La víctima, por su parte, también expresó su conformidad con la sentencia dictada, dando por concluido así un capítulo doloroso en su vida. La decisión judicial representa un avance en la búsqueda de justicia y envía un mensaje contundente contra la violencia en la comunidad.
El juicio abreviado, una herramienta procesal que permite agilizar los casos en los que el acusado reconoce su culpabilidad, fue fundamental para alcanzar este resultado. Al aceptar la abreviación, Calvimonte renunció a su derecho a un juicio oral y público, a cambio de una reducción en la pena.
La sentencia impuesta a Edgardo Ángel Calvimonte refleja la gravedad del delito cometido y la necesidad de proteger a la sociedad de individuos violentos. La Fiscalía Regional 5, a través de la Sección Homicidios, llevó adelante una investigación exhaustiva que permitió reunir pruebas contundentes contra el acusado, lo que finalmente condujo a su condena.
Este caso sirve como recordatorio de la importancia de la prevención de la violencia y de la necesidad de promover una cultura de paz y respeto en la comunidad. La rápida respuesta de las autoridades y la solidaridad de los ciudadanos fueron clave para evitar una tragedia mayor y para garantizar que el responsable de este ataque rinda cuentas ante la justicia.
La condena a cinco años y seis meses de prisión representa un paso importante en la búsqueda de justicia para la víctima y en la protección de la sociedad. Se espera que esta sentencia sirva como un precedente para disuadir a otros de cometer actos violentos y para fortalecer la confianza de la comunidad en el sistema judicial.












