Cinco personas resultaron heridas el lunes por la tarde en un ataque armado contra un colectivo informal en la avenida Ramiro Prialé, distrito de Ate, según informó la Policía Nacional del Perú a RPP. A pesar de sus heridas, el conductor de la unidad logró trasladar el vehículo hasta el Hospital II Vitarte EsSalud, donde tanto los pasajeros como él mismo recibieron el alta médica durante la madrugada.
El ataque está directamente relacionado con extorsiones por parte de la organización criminal autodenominada Los Mexicanos, quienes enviaron un video amenazante a los transportistas que operan en la ruta Cercado de Lima-Huaycán. En la grabación, se observa el seguimiento del colectivo desde el jirón Chota y se escucha una voz distorsionada amenazando con matar a aquellos que no paguen los cupos exigidos por la banda. Las fuentes policiales revelaron que el conductor afectado había suspendido el pago de los S/ 10 diarios solicitados por la organización desde hace una semana, lo que presuntamente desencadenó el atentado.
Este incidente se suma a un preocupante aumento de la violencia en el transporte público de Lima, a pesar de que la ciudad y Callao se encuentran bajo un estado de emergencia declarado por el Gobierno de José María Balcázar con el objetivo de combatir la creciente inseguridad. El mismo lunes, otro ataque tuvo lugar en el distrito de Comas, donde un bus de la empresa Real Star fue blanco de disparos que resultaron en la muerte del conductor.
El segundo ataque, ocurrido alrededor de las 11:40 de la noche en el cruce de la avenida Trapiche con la Panamericana Norte, cobró la vida de Malaquías Segundo Céspedes Huiza, de 62 años, conductor de la empresa Real Star del Perú, quien se encontraba cerca de finalizar su ruta.
Según las primeras investigaciones y testimonios de testigos presenciales, cuatro sicarios a bordo de dos motocicletas interceptaron el bus en medio del tráfico. Aprovechando la lentitud del vehículo debido a la congestión y un semáforo en rojo, los atacantes se posicionaron a ambos lados del bus. Dos de ellos, que viajaban como pasajeros, desenfundaron armas de fuego y abrieron fuego directamente contra el conductor.
El ataque se desarrolló en dos fases: una primera ráfaga de disparos que dejó al chofer gravemente herido, seguida de una segunda descarga cuando este intentó avanzar unos metros, realizada por uno de los sicarios desde la puerta delantera del bus para asegurar el crimen. La policía encontró entre cinco y seis casquillos de bala en la escena.
Céspedes Huiza sufrió impactos en la cabeza, el cuello y el pecho. Fue trasladado de urgencia al Hospital Sergio Bernales, donde los médicos confirmaron su fallecimiento. Un aspecto particularmente desgarrador del incidente es que su hijo, quien trabajaba como cobrador en la misma unidad desde hace varios años, presenció el ataque junto a al menos 15 pasajeros que se encontraban a bordo del bus.
Las autoridades continúan monitoreando nuevas amenazas, incluyendo videos enviados por organizaciones delictivas a operadores y choferes en diversas rutas metropolitanas. La situación de violencia en el transporte público de Lima no muestra señales de mejora a pesar de las restricciones especiales impuestas por el estado de emergencia. La investigación de ambos ataques está en curso, y las autoridades buscan identificar y capturar a los responsables, así como desarticular las redes de extorsión que operan en la zona. La seguridad de los transportistas y los pasajeros se ha convertido en una prioridad para las fuerzas del orden, quienes han intensificado los patrullajes y controles en las rutas más afectadas por la violencia.


