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¡Robo en África! Marruecos se corona campeón en una decisión escandalosa

La decisión de la CAF de invalidar el título de Senegal en la Copa África y concedérselo a Marruecos abre un debate sobre la influencia de ese reino en las instancias de este deporte.

¡Robo en África! Marruecos se corona campeón en una decisión escandalosa

La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha desatado una tormenta de controversia al revocar el título de la Copa de África de Naciones 2026, originalmente otorgado a Senegal, y concedérselo a Marruecos. La decisión, tomada el 14 de enero de 2026 tras una definición por penales entre Marruecos y Nigeria, ha generado acusaciones de corrupción y ha puesto en tela de juicio la independencia de la CAF, así como la creciente influencia de Marruecos en el fútbol africano y mundial. El próximo 27 de marzo, Marruecos se enfrentará a Ecuador en un amistoso, un encuentro que ahora se vislumbra bajo una sombra de incertidumbre y debate.

La decisión de la CAF se basa en los artículos 82 y 84 de su reglamento, que establecen que un equipo que se niegue a jugar o abandone el terreno de juego antes del final reglamentario del partido será considerado perdedor y eliminado de la competición. La final de la CAN, disputada en Rabat, fue un encuentro caótico. Senegal se había adelantado en la prórroga, pero antes, el partido estuvo marcado por un penal dudoso a favor de Marruecos en el descuento y la anulación de un gol legítimo de Senegal. En señal de protesta, varios jugadores senegaleses abandonaron temporalmente el campo, aunque luego regresaron y continuaron jugando. Brahim Díaz falló el penal, y Senegal finalmente se alzó con la victoria.

Sin embargo, la CAF ha interpretado el abandono temporal del campo por parte de los jugadores senegaleses como un abandono definitivo del partido, lo que justifica, según la confederación, la revocación del título. Esta interpretación ha sido recibida con indignación por las autoridades senegalesas, que han solicitado una investigación internacional por "sospechas de corrupción" en la CAF.

La controversia se agrava por el papel cada vez más prominente de Marruecos en el fútbol internacional. El país norteafricano será coanfitrión del Mundial de 2030 junto a España y Portugal, y el presidente de su Federación, Fouzi Lekjaa, ocupa cargos clave en las instancias de gobierno del fútbol. Lekjaa es primer vicepresidente de la CAF, miembro del Consejo de la FIFA desde 2021 y un aliado cercano del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Según Jean-Baptiste Guégan, experto en geopolítica del deporte y profesor en la Universidad Sciences Po de París, "desde que Infantino llegó a los mandos de la FIFA (en 2016), Marruecos adquirió una importancia más acentuada, especialmente a través de la figura de Fouzi Lekjaa". Guégan señala que Marruecos ha aumentado su influencia en el fútbol africano a través de la organización de numerosas competiciones internacionales y la acogida de partidos de otros países africanos, a menudo debido a la inestabilidad política o la falta de infraestructuras en esos países.

La decisión de la CAF ha reabierto el debate sobre la influencia de Marruecos en el fútbol africano y mundial. Algunos analistas sugieren que la revocación del título de Senegal podría ser una forma de recompensar a Marruecos por su creciente importancia en el deporte, mientras que otros temen que la CAF esté cediendo a las presiones políticas.

La Federación Marroquí de Fútbol ha defendido la decisión de la CAF, recordando el caso del Esperance de Túnez en 2019, que fue declarado ganador de la Liga de Campeones de África tres meses después de una final en la que el Wydad Casablanca marroquí había abandonado el campo para protestar por una avería del VAR. La Federación Marroquí argumenta que Senegal también abandonó el campo en señal de protesta, y que la CAF debe aplicar las mismas reglas a todos los equipos.

Sin embargo, muchos críticos señalan que los dos casos no son comparables. En el caso del Esperance de Túnez, el Wydad Casablanca abandonó el campo debido a una falla técnica, mientras que en el caso de Senegal, los jugadores abandonaron el campo en señal de protesta por decisiones arbitrales controvertidas. Además, la Federación Marroquí fue multada con USD 315.000 y su capitán, Achraf Hakimi, fue suspendido por un partido, lo que sugiere que la CAF reconoció que Marruecos había cometido una falta.

La decisión de la CAF ha sido ampliamente criticada por exjugadores y entrenadores. Alain Giresse, exseleccionador de Senegal, ha afirmado que "esta decisión no beneficia a nadie, ni siquiera a los jugadores marroquíes, para los que ganar la CAN en los despachos no tendrá ningún sabor".

La Federación Senegalesa de Fútbol ha recurrido al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) para tratar de recuperar su corona. El TAS es la máxima instancia judicial en materia deportiva, y su decisión será definitiva.

El caso ha generado una profunda crisis en el fútbol africano y ha puesto en entredicho la credibilidad de la CAF. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, y muchos temen que la controversia pueda tener consecuencias negativas para el futuro del fútbol en África. La sombra de la duda se cierne sobre la CAF y su capacidad para tomar decisiones justas e imparciales, y la influencia de Marruecos en el fútbol africano seguirá siendo objeto de debate en los próximos meses. La pregunta que queda en el aire es si la justicia prevalecerá o si la política y la influencia económica dictarán el resultado final de esta saga.

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