Cajati, São Paulo – Una escena desgarradora se desarrolló en la ciudad de Cajati, en el interior de São Paulo, el sábado por la noche, cuando Andriela Rodrigues da Costa, de 29 años, y sus dos hijos, un recién nacido de 23 días llamado Samuel y su hija adolescente de 14 años, Julia, fueron atropellados por un vehículo en la Avenida Mitsuki Koga, cerca de la pasarela peatonal que cruza la Rodovia Régis Bittencourt. El conductor, según el testimonio de la madre, circulaba a alta velocidad y huyó del lugar sin prestar asistencia a las víctimas.
Andriela relató al portal g1 que se dirigía a la casa de una amiga con sus hijos cuando ocurrió el incidente. En el momento del atropellamiento, ella llevaba al bebé Samuel en brazos. Milagrosamente, Andriela no sufrió lesiones físicas, pero fue atendida médicamente debido al fuerte estado de shock en el que se encontraba. Sin embargo, el pequeño Samuel sufrió un trauma craneoencefálico y Julia, la adolescente, resultó herida en la región de la pierna.
"Antes de cruzar, vi que el coche estaba muy lejos. Parecía suficiente para que pudiéramos pasar, pero él [el conductor] cruzó la zona peatonal, nos atropelló y no se detuvo a ayudarnos", declaró Andriela, visiblemente afectada. Afortunadamente, una testigo presencial se detuvo a ayudar a las víctimas y las llevó rápidamente al servicio de urgencias más cercano.
La policía local, bajo la dirección del delegado Tedi Wilson de Andrade, ha iniciado una investigación para identificar y capturar al conductor responsable del atropellamiento. La autoria del hecho ha sido registrada como desconocida, pero las autoridades están trabajando diligentemente para esclarecer los hechos y llevar al culpable ante la justicia. Se están revisando las cámaras de seguridad de la zona y se están entrevistando a posibles testigos para obtener más información sobre el vehículo y el conductor involucrado.
El bebé Samuel fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Registro, donde fue hospitalizado y sometido a observación médica. Según un informe emitido por la Secretaría de Estado de la Salud el domingo, el recién nacido se encontraba en un estado de salud estable, aunque aún bajo observación constante. El g1 intentó obtener una actualización sobre el estado de salud del bebé el lunes, pero no recibió respuesta hasta el momento de la publicación de esta noticia. La preocupación por la salud del pequeño Samuel es palpable, y la comunidad local se ha volcado en apoyo a la familia.
Por su parte, Julia, la adolescente, fue diagnosticada con dolores y edema en la región de la pierna. Recibió tratamiento hospitalario y fue dada de alta el domingo, con una cita de seguimiento programada para dentro de un mes. A pesar del dolor y el susto, Julia se encuentra recuperándose en casa, rodeada del cariño de su familia y amigos.
Andriela, devastada por lo ocurrido, expresó su profunda preocupación por sus hijos y su alivio por haber sobrevivido al atropellamiento. "Acho que no chegou a me machucar. Não estou nem sentindo, estou mais preocupada com os meus filhos. A gente que é mãe aguenta tudo por eles", afirmó conmovida. Sus palabras reflejan el instinto maternal y la fortaleza que la impulsa a seguir adelante en este momento tan difícil.
Este trágico incidente ha generado una ola de indignación y solidaridad en la comunidad de Cajati. Los vecinos han organizado campañas de apoyo para ayudar a la familia a cubrir los gastos médicos y a superar las secuelas emocionales del atropellamiento. La falta de seguridad vial en la zona, especialmente en las proximidades de la Rodovia Régis Bittencourt, ha sido puesta en evidencia, y se están exigiendo medidas urgentes para proteger a los peatones.
La policía ha intensificado los controles de velocidad y ha reforzado la presencia policial en la Avenida Mitsuki Koga, con el objetivo de prevenir futuros accidentes. Se están considerando la instalación de semáforos adicionales y la mejora de la señalización vial en la zona.
El caso ha despertado un debate sobre la necesidad de endurecer las penas para los conductores que huyen después de atropellar a peatones. Muchos exigen que se les apliquen sanciones más severas, incluyendo la suspensión permanente del permiso de conducir y penas de prisión más largas.
La investigación continúa en curso, y las autoridades confían en dar con el responsable de este terrible atropellamiento y llevarlo ante la justicia. La comunidad de Cajati se une en un clamor por justicia y seguridad vial, esperando que este trágico incidente sirva como un llamado de atención para prevenir futuras tragedias. La familia Rodrigues da Costa necesita todo el apoyo posible en estos momentos difíciles, y la solidaridad de la comunidad es fundamental para ayudarles a superar esta adversidad.

