El fútbol hondureño se encuentra sumido en una creciente polémica tras la primera convocatoria del técnico español José Francisco Molina al frente de la selección nacional. La ausencia de jugadores del Olancho FC, un equipo que atraviesa un excelente momento en el torneo Clausura 2026 de la Liga Nacional, ha desatado la furia de su presidente, Samuel García, quien ha lanzado acusaciones contundentes contra el seleccionador, la directiva de la liga y el sistema futbolístico en general.
García no se limitó a expresar su desacuerdo con la convocatoria, sino que acusó a Molina de ser un "delincuente" y de haber sido contratado para "delinquir" en Honduras. Sus declaraciones, recogidas por diez.hn, son un reflejo de la profunda frustración que siente ante lo que considera una injusticia flagrante y una manipulación sistemática del fútbol nacional.
"Un nuevo proceso, nuevo entrenador, pero parece que viene más de lo mismo. Sí, mire, a ver si llamaron a algún jugador de Potros y estamos en cuarto lugar. Son delincuentes; el español más, es delincuente. A él lo trajeron para delinquir aquí en Honduras", declaró García con vehemencia.
El dirigente olanchano insiste en que su equipo está siendo víctima de una persecución por parte de las autoridades futbolísticas, argumentando que las decisiones dentro de la liga responden a "intereses y enemistades entre dirigentes". García se niega a resignarse y promete seguir denunciando las irregularidades que percibe en el fútbol hondureño.
"No resignarme no. Yo no me voy a resignar jamás. Siempre les voy a decir las verdades. Lo que pasa es que uno sabe a quién decirle las cosas. Por ejemplo, a todos los de la corporación yo no puedo decirles nada, no me entrevistan ni nada, porque saben que yo les voy a decir la verdad", afirmó García.
La polémica se extiende a otros clubes, ya que el presidente de Marathón también ha expresado su malestar por la falta de representación de sus jugadores en la convocatoria. García considera que esta situación es una prueba más de que el fútbol hondureño está controlado por un grupo de "delincuentes" que manipulan la liga a su antojo.
"Yo no he visto bien la lista, pero sí me dijeron que no habían convocado a ninguno de Potros. Son enemistades las que han echado, sigue el mismo equipo de delincuentes manejando la Liga Nacional", sentenció García.
Más allá de la convocatoria, García aprovechó para lanzar un mensaje desafiante a su próximo rival, el Motagua, asegurando que el Olancho FC buscará arrebatarle el invicto en el actual campeonato, tal como lo hizo recientemente con el Real España.
"Ahí estamos. Le ganamos a Real España, que anda muy bien. Ahora le vamos a quitar el invicto a Motagua, porque no es más", declaró García con confianza.
Sin embargo, las críticas de García no se limitan a la convocatoria y al rendimiento de los equipos. También cuestiona el funcionamiento del Fútbol Femenino Superior (FVS) y la influencia de los árbitros en los resultados de los partidos.
"Yo tengo mi reserva, porque ¿quién lo va a dirigir? ¿Ya sabe quién lo va a dirigir? Entonces es más de lo mismo. Los que manejan el fútbol son los que nombran a los árbitros. Como después de aquel partido de Platense vs Olimpia, clarito: al Olimpia no se atreve nadie a dejarlo fuera y nos morimos de hambre todos, los periodistas, los equipos pequeños, todo el mundo. Si el Olimpia no clasifica, se acaba el fútbol en Honduras", denunció García.
El dirigente olanchano considera que el dominio del Olimpia en el fútbol hondureño es una "enfermedad crónica" que no se puede cambiar. Asegura que los equipos pequeños están condenados a luchar contra un sistema injusto que favorece al club capitalino.
"No, es que es una enfermedad crónica, eso no lo vamos a cambiar jamás. Mire, en su momento Marathón lo quiso cambiar hace muchos años y no se pudo. Hoy, peor; hoy tienen el dominio. Yo no descarto que, por ejemplo, ya no nos sigan transmitiendo los partidos, porque todo el que les estorba lo han quitado. Si a otro le estorbaba, lo eliminan. Esto es una dictadura, esto es un régimen totalitario en el fútbol", afirmó García.
Ante esta situación, García se muestra pesimista sobre las posibilidades de que otro equipo que no sea el Olimpia pueda ganar el campeonato. Considera que lo máximo a lo que pueden aspirar los equipos pequeños es a clasificar a la liguilla, pero incluso eso está condicionado por las decisiones arbitrales y las normas del torneo.
"No, es que no se puede. Lo más que podemos aspirar, lo máximo, es entrar a la liguilla. Es lo máximo. De ahí no hay acceso, eso es imposible. Si no te bajan de una manera, te bajan por el arbitraje o por las normas que rigen el torneo. Entonces, ¿cuál es la motivación para los equipos? Ninguna", lamentó García.
La frustración de García es tal que ha llegado a plantear la posibilidad de que el Olancho FC se retire del fútbol profesional y participe en la segunda división, donde considera que se puede competir de manera más justa y disfrutar del juego.
"Hoy me reuní con la Junta Directiva y yo les dije: ¿qué sentido tiene estar invirtiendo dos millones mensuales en fútbol si aquí ya los resultados son los mismos? Aquí lo único que hay es retirarnos de esta papada y mejor participar en segunda división, que es más bonito; se divierte más uno", reveló García.
Finalmente, García se refirió a las próximas elecciones para la Federación Nacional de Fútbol de Honduras, programadas para 2027, y se mostró escéptico sobre la posibilidad de que se produzca un cambio real en el fútbol hondureño.
"Se está queriendo meter una ley deportiva en el Congreso, pero es bien difícil. Jorge Salomón ya está lanzando su candidatura otra vez. Otro fracaso más de las elecciones", concluyó García.
Las declaraciones de Samuel García han generado un intenso debate en el fútbol hondureño y han puesto de manifiesto las profundas divisiones y los problemas estructurales que aquejan a este deporte. La polémica en torno a la convocatoria de la selección nacional es solo la punta del iceberg de una crisis que amenaza con desestabilizar el fútbol hondureño.


