Durán, 10 de marzo de 2024 – La ciudad de Durán enfrenta una crisis hídrica sin precedentes, dejando a miles de habitantes sin acceso a agua potable durante las últimas dos semanas. La situación ha escalado a tal punto que el Municipio ha declarado emergencia institucional, mientras los ciudadanos recurren a medidas desesperadas como recolectar agua de lluvia y pagar precios exorbitantes a tanqueros privados.
La falta de agua ha paralizado la actividad económica en varios sectores del cantón. Lucía Molestina, propietaria de un restaurante en el centro de Durán, relató con frustración: “Yo no he podido abrir mi negocio ya algunos días. No se puede trabajar, los negocios cerrados. Es un caos”. Su testimonio refleja la angustia de muchos comerciantes que ven sus ingresos amenazados por la escasez del líquido vital.
La escena en las calles Cuenca y Esmeraldas, en el corazón de Durán, es desoladora. Vecinos hacían fila con tanques y baldes, esperando pacientemente la llegada de los camiones abastecedores. Sin embargo, la demanda supera con creces la oferta, y los tanqueros privados aprovechan la desesperación de la gente, cobrando hasta 1.50 dólares por cada tanque lleno. Martha Rivas, vecina de la zona, expresó su indignación: “Nadie del Municipio da la cara, es inhumano que nos tengan sin agua dos semanas. Que se rompe una tubería y que luego se rompe otra. No podemos seguir viviendo así. ¿Hasta cuándo?”.
La situación se agrava por la falta de apoyo del sistema municipal de abastecimiento. Rivas relató que los precios de los tanqueros varían constantemente, y la asistencia del tanquero municipal es insuficiente. Mientras tanto, los ciudadanos se ven obligados a buscar alternativas, como la recolección de agua de lluvia. Lili Gonzaga, residente del sector Los Helechos, explicó: “Yo sí puse mis cuatro baldes para coger el agua de la lluvia. Después le puse un poquito de cloro y madrugué a lavar la ropa. Ayer vino el tanquero, pero no nos vendió a todos”.
En la ciudadela Maldonado, Mariana Martínez también recurrió a la recolección de agua de lluvia para lavar la ropa. “Desde el jueves no pasa el tanquero. He tenido que comprar almuerzos, botellones y ahora ya me estoy quedando sin plata. Y nadie sabe cuándo volverá el agua”, lamentó. La falta de información y la incertidumbre sobre la duración de la crisis aumentan la desesperación de los habitantes.
Aunque en algunas zonas como Los Helechos y Primavera se restableció parcialmente el suministro de agua la mañana del martes, la alegría duró poco. Cindy López, residente de Los Helechos, denunció: “A las 6 de la mañana comenzó a caer, pero el agua llegó negra, con arena y apestaba. Media hora después ya dejó de llegar. Con eso no se puede hacer nada”. La calidad del agua, incluso cuando está disponible, es un motivo de preocupación para los ciudadanos.
Ante la gravedad de la situación, el alcalde de Durán, Luis Chonillo, declaró la emergencia institucional la noche del lunes. La Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Durán (Emapad) ha reconocido los problemas en el sistema de abastecimiento, pero no ha ofrecido una solución definitiva a corto plazo.
La crisis del agua en Durán pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de invertir en mejoras y mantenimiento. La falta de planificación y la gestión deficiente del recurso hídrico han llevado a esta situación límite, que afecta la calidad de vida de miles de personas.
La declaración de emergencia institucional es un primer paso, pero es fundamental que el Municipio implemente medidas urgentes para garantizar el acceso al agua potable a todos los habitantes de Durán. Esto incluye la reparación de las tuberías dañadas, la optimización del sistema de distribución y la búsqueda de fuentes alternativas de suministro.
Además, es crucial que se establezca un sistema de información transparente y eficiente para mantener a la población informada sobre la evolución de la crisis y las medidas que se están tomando para solucionarla. La comunicación clara y oportuna es esencial para evitar la propagación de rumores y la desconfianza en las autoridades.
La crisis del agua en Durán es un llamado de atención para otras ciudades y cantones del país. Es necesario que se tomen medidas preventivas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. La gestión sostenible del agua es un desafío crucial para el desarrollo y el bienestar de las comunidades.
La situación en Durán continúa siendo crítica, y los habitantes esperan con ansias una solución que les permita recuperar su calidad de vida y reactivar la economía local. La emergencia institucional es una oportunidad para demostrar la capacidad de respuesta del Municipio y para construir un futuro más sostenible para la ciudad. La comunidad exige soluciones inmediatas y a largo plazo para asegurar el acceso al agua potable, un derecho fundamental de todos los ciudadanos. La falta de agua no solo afecta la salud y la higiene, sino que también genera incertidumbre y desesperanza en un cantón que lucha por superar esta crisis sin precedentes.


