La empresaria y modelo paraguaya, Alba Riquelme, denunció el uso no autorizado de su imagen en la plataforma de comercio electrónico china Shein. La situación, que ha generado gran revuelo en sus redes sociales, involucra la utilización de una fotografía personal de la modelo para promocionar un traje de baño, sin su consentimiento ni autorización.
La denuncia salió a la luz a través de un video publicado por la propia Riquelme en su cuenta de Instagram, donde relató cómo sus seguidoras le alertaron sobre la presencia de su imagen en el catálogo de la tienda online. “Hace unos días, una seguidora me manda un mensaje y me dice ‘creo que sos vos’, y yo entro a ver la foto y me parecía muy conocida. La primera foto del álbum es una foto que yo subí hace tiempo ya porque era de mi luna de miel”, explicó la modelo, visiblemente sorprendida y molesta.
A medida que más seguidoras se comunicaban con ella para confirmar la irregularidad, Riquelme decidió investigar por sí misma. “Y me empezaron a escribir más y más, entonces dije, voy a empezar a mirar, entré en Shein y busqué muchísimo, hasta que encontré y me repichó. Pueden creer que una sola foto es real?, las otras son todas hechas con IA, en algunas ni siquiera me parezco, o sea inventaron nomás ya”, declaró la empresaria, refiriéndose a la proliferación de imágenes generadas por inteligencia artificial que la representan en diferentes contextos y con productos de la tienda.
La modelo aclaró que el traje de baño que aparece en la fotografía original, aquella tomada durante su luna de miel, pertenece a la colección de primavera/verano 2024 de la prestigiosa marca australiana Zimmerman. La prenda que se ofrece en Shein, según Riquelme, es una imitación de menor calidad, vendiéndose a un precio de 15 dólares. “Encima está por 15 dólares no sé que y si van a comprar, me avisan que tal les llega”, comentó con ironía.
Riquelme expresó su desconcierto ante la situación y su incertidumbre sobre cómo proceder. “No sé qué se hace en estas situaciones, porque yo sinceramente no sé qué hacer y me molesta muchísimo que estén usando mi imagen para vender”, admitió. La empresaria se siente vulnerable ante la vulneración de sus derechos de imagen y la falta de control sobre cómo se utiliza su persona con fines comerciales.
La noticia rápidamente se viralizó en las redes sociales, generando una ola de apoyo a la modelo y críticas hacia Shein. Muchos de sus seguidores le sugirieron que envíe una nota de intimidación a la empresa china para exigir la retirada de la publicidad con su imagen de la plataforma. Otros le recomendaron buscar asesoramiento legal para explorar las opciones disponibles para proteger sus derechos.
El caso de Alba Riquelme pone de manifiesto un problema cada vez más frecuente en la era digital: el robo de identidad y el uso no autorizado de imágenes en plataformas de comercio electrónico. La facilidad con la que se pueden obtener fotografías de redes sociales y la proliferación de tecnologías de inteligencia artificial que permiten crear imágenes realistas han facilitado este tipo de prácticas fraudulentas.
Expertos en derecho digital advierten que el uso no autorizado de la imagen de una persona con fines comerciales constituye una violación de los derechos de imagen y puede dar lugar a acciones legales. Las víctimas pueden reclamar una indemnización por daños y perjuicios, así como exigir la retirada de la publicidad infractora.
Este incidente también plantea interrogantes sobre la responsabilidad de las plataformas de comercio electrónico en la prevención de este tipo de prácticas. ¿Deben las empresas implementar mecanismos más efectivos para verificar la autenticidad de las imágenes utilizadas en sus catálogos? ¿Deben ser más proactivas en la detección y eliminación de contenido infractor?
El caso de Alba Riquelme podría sentar un precedente importante en la lucha contra el robo de identidad digital y la protección de los derechos de imagen en el entorno online. La empresaria y modelo paraguaya ha decidido tomar cartas en el asunto y buscar asesoramiento legal para defender sus derechos y evitar que su imagen siga siendo utilizada sin su consentimiento. La comunidad digital la apoya en su lucha y espera que las autoridades competentes tomen medidas para prevenir este tipo de prácticas fraudulentas. La situación subraya la importancia de la vigilancia constante de la propia presencia en línea y la necesidad de proteger la información personal en un mundo cada vez más conectado.


