Un violento incidente sacudió la tarde de este viernes 6 de marzo de 2026, dejando a la provincia de Manabí en estado de conmoción. El propietario de un local de huevos en el emblemático Mercado Plaza Central fue víctima de un ataque letal, cuyas circunstancias aún están bajo investigación por las autoridades competentes. La noticia, difundida inicialmente por el medio digital *Infórmate Manabí Periodismo Digital*, ha generado una ola de preocupación y exigencias de seguridad en la región.
Los hechos, según los primeros reportes, se desencadenaron alrededor de las 15:00 horas. Testigos presenciales describen una escena caótica, con gritos y una rápida intervención de comerciantes y transeúntes que intentaron auxiliar a la víctima, identificada preliminarmente como Segundo Peralta, de 58 años. A pesar de la pronta respuesta, los paramédicos que llegaron al lugar confirmaron el fallecimiento de Peralta, quien presentaba múltiples heridas de arma blanca.
La Policía Nacional acordonó inmediatamente la zona, iniciando un operativo de búsqueda de los responsables. Se presume que el ataque podría estar relacionado con extorsiones o rencillas personales, aunque las autoridades se mantienen cautelosas y evitan especulaciones prematuras. El coronel Raúl Mendoza, jefe de la Unidad de Investigación Criminal de Manabí, declaró a este medio que “se están recopilando evidencias y testimonios para esclarecer los motivos del crimen y dar con los autores”.
El Mercado Plaza Central, conocido por su bullicio y actividad comercial, quedó sumido en un silencio sepulcral tras el incidente. Los comerciantes, visiblemente consternados, decidieron cerrar sus locales en señal de luto y protesta. “Esto es inaceptable. Ya no nos sentimos seguros trabajando aquí”, lamentó María Elena Vargas, vendedora de frutas y verduras, quien lleva más de 20 años ejerciendo su actividad en el mercado. “Exigimos a las autoridades que refuercen la seguridad y garanticen nuestra integridad”.
La muerte de Segundo Peralta ha reavivado el debate sobre la creciente inseguridad en Manabí. En los últimos meses, la provincia ha experimentado un aumento preocupante de delitos violentos, incluyendo robos, asaltos y asesinatos. La falta de recursos y la limitada presencia policial en algunas zonas se han convertido en factores que contribuyen a la impunidad y el temor ciudadano.
El alcalde de Portoviejo, Javier Poveda, se pronunció sobre el hecho, condenando enérgicamente el crimen y anunciando una reunión de emergencia con las autoridades policiales y representantes del sector comercial para analizar medidas urgentes de seguridad. “No podemos permitir que la violencia se apodere de nuestras calles y mercados”, afirmó Poveda. “Vamos a trabajar en conjunto para fortalecer la seguridad y devolver la tranquilidad a nuestros ciudadanos”.
La Cámara de Comercio de Manabí también emitió un comunicado, expresando su solidaridad con la familia de la víctima y exigiendo a las autoridades una investigación exhaustiva y transparente. “La seguridad es un derecho fundamental que debe ser garantizado por el Estado”, señala el comunicado. “Es necesario implementar políticas públicas efectivas que permitan combatir la delincuencia y proteger a los comerciantes y ciudadanos en general”.
Mientras tanto, la comunidad de Manabí se prepara para el funeral de Segundo Peralta, un hombre reconocido por su amabilidad y dedicación al trabajo. Sus amigos y familiares lo describen como una persona honesta y trabajadora, que siempre se esforzó por sacar adelante a su familia. Su muerte ha dejado un profundo vacío en el corazón de quienes lo conocieron.
La investigación del caso continúa en curso. La Policía Nacional ha desplegado un amplio operativo de rastreo en la zona, buscando pistas que puedan conducir a la identificación y captura de los responsables. Se están revisando las cámaras de seguridad del mercado y de los alrededores, así como se están interrogando a testigos y posibles sospechosos.
Este incidente ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer la seguridad en Manabí y de implementar medidas preventivas que permitan evitar tragedias similares en el futuro. La comunidad exige respuestas claras y acciones concretas por parte de las autoridades, con el fin de garantizar un ambiente de paz y seguridad para todos los ciudadanos. La sombra del crimen en el Mercado Plaza Central es un recordatorio sombrío de la fragilidad de la vida y la importancia de proteger los derechos fundamentales de las personas. La esperanza reside en que la justicia prevalezca y que los responsables de este acto de barbarie sean llevados ante la ley. La provincia de Manabí, consternada, espera respuestas y soluciones.

