La Seremi de Salud de Tarapacá ha emitido una alerta reforzada ante el creciente riesgo de enfermedades transmitidas por zancudos, como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, que están experimentando un aumento de casos en países vecinos. La presencia del mosquito *Aedes aegypti*, vector de estas enfermedades, ha sido confirmada en la región desde 2025, lo que ha impulsado a las autoridades sanitarias a intensificar las medidas de vigilancia y prevención.
El Seremi de Salud, David Valle Mancilla, enfatizó el trabajo continuo de los equipos de la Unidad de Zoonosis y Control de Vectores, quienes realizan monitoreo constante, inspecciones en terreno, control de criaderos potenciales y campañas de educación sanitaria dirigidas a la comunidad. “Estamos ante un escenario que requiere la colaboración de todos. La prevención es la clave para evitar la propagación de estas enfermedades”, declaró Valle Mancilla.
La preocupación se centra en el *Aedes aegypti* debido a su capacidad de adaptación y reproducción en entornos urbanos. Este mosquito se distingue por sus hábitos diurnos, lo que aumenta la probabilidad de picaduras durante las horas de actividad de las personas. A diferencia de otros mosquitos, el *Aedes aegypti* se reproduce en pequeñas cantidades de agua estancada, lo que facilita su proliferación en recipientes domésticos como neumáticos, macetas, baldes y bebederos de mascotas.
Hasta el momento en 2026, se han registrado cuatro casos de chikungunya en la región de Tarapacá. Tres de estos casos son importados, es decir, asociados a personas que viajaron a países donde el virus es endémico. El cuarto caso se encuentra en evaluación epidemiológica para determinar su origen y posible impacto en la comunidad. La detección temprana de estos casos ha sido posible gracias a la estrategia de vigilancia implementada a través de centros centinela, que permiten activar rápidamente los protocolos sanitarios correspondientes.
La Autoridad Sanitaria ha insistido en la importancia de la protección personal para aquellos que viajan a zonas de riesgo. Se recomienda el uso de repelente de mosquitos, ropa que cubra la mayor parte del cuerpo (brazos y piernas) y el uso de mosquiteros, especialmente durante la noche. Sin embargo, la prevención en el hogar y en el lugar de trabajo es fundamental para evitar la reproducción del mosquito.
Las medidas preventivas incluyen:
* **Eliminación de criaderos:** Tapar herméticamente cualquier recipiente que pueda acumular agua, como tanques, tinas, barriles y floreros.
* **Mantenimiento de bebederos:** Cambiar y cepillar diariamente los bebederos de mascotas para evitar que se conviertan en criaderos.
* **Alternativas a floreros:** Reemplazar el agua de los floreros por arena húmeda o espuma floral.
* **Limpieza de canaletas y patios:** Mantener las canaletas y patios limpios, eliminando cualquier acumulación de agua lluvia o de riego.
* **Eliminación de objetos inservibles:** Desechar periódicamente neumáticos, maceteros, baldes y otros objetos que puedan acumular agua y convertirse en criaderos.
La colaboración ciudadana es crucial para el éxito de las medidas de prevención. La Seremi de Salud ha solicitado a la comunidad permitir el acceso de los equipos de inspección a los domicilios para verificar la ausencia de criaderos de zancudos. “Necesitamos la colaboración de todos ustedes. Nuestros equipos están capacitados para identificar y eliminar posibles criaderos, pero necesitamos su permiso para ingresar a sus propiedades”, reiteró Valle Mancilla.
Los síntomas del chikungunya, una de las arbovirosis más preocupantes en la región, incluyen fiebre alta (generalmente superior a 38,5°C) y dolor articular intenso (artralgias) o artritis. Este dolor articular puede ser incapacitante y persistir durante semanas o incluso meses, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes. Si bien el chikungunya generalmente no es letal, la recuperación puede ser prolongada y requiere atención médica adecuada.
Ante la aparición de síntomas sospechosos, se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos. La detección temprana y el manejo adecuado de los casos son fundamentales para evitar complicaciones y prevenir la propagación de la enfermedad.
La situación actual exige una respuesta coordinada y proactiva por parte de las autoridades sanitarias y la comunidad. La vigilancia constante, la prevención efectiva y la educación sanitaria son las herramientas clave para proteger la salud pública y evitar que estas enfermedades se propaguen en la región de Tarapacá. La Seremi de Salud continuará monitoreando la situación y tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el bienestar de la población. Se espera que en las próximas semanas se intensifiquen las campañas de fumigación en las zonas más vulnerables, complementando las acciones de prevención y control de criaderos. La prevención es responsabilidad de todos, y la colaboración ciudadana es fundamental para enfrentar este desafío de salud pública.


