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BioBioChile – Santiago, Chile – Un tenso y perturbador incidente sacudió la transmisión en vivo del matinal “Contigo en la Mañana” de CHV, mientras cubrían el desalojo de los rucos del Río Mapocho. El equipo de prensa, sin percatarse, transmitió imágenes de un hombre autolesionándose, generando una reacción inmediata de sorpresa y shock entre los animadores y la audiencia. El incidente ha reabierto el debate sobre los límites de la cobertura mediática en situaciones de crisis y la responsabilidad de los medios al transmitir imágenes sensibles.
La cobertura se centraba en el operativo de retiro de las estructuras improvisadas que habitaban el lecho del río, un proceso que se intensificó tras la decisión de las autoridades de proceder con el desalojo. La periodista Daniela Muñoz se encontraba en el lugar, documentando la situación y entrevistando a los habitantes afectados. La tensión era palpable, ya que muchos de ellos optaron por quemar sus pertenencias antes de abandonar el lugar, en un acto de desesperación y resistencia ante el desalojo.
La situación escaló rápidamente cuando se produjo un incendio, que requirió la intervención de personal de Bomberos. Mientras las llamas consumían los pocos bienes que aún poseían los habitantes de los rucos, un hombre, cubierto por una bandera chilena, comenzó a infligirse lesiones en los brazos. Este acto desesperado fue captado por las cámaras de CHV y transmitido en vivo, generando una reacción inmediata de los animadores.
Julio César Rodríguez, uno de los conductores del matinal, intentó rápidamente desviar la atención, afirmando que las imágenes provenían del departamento de prensa y que se encontraban en otro sector. Sin embargo, la gravedad de la situación era evidente, y la orden de cortar la transmisión fue inmediata. “¡No, no, sácalo!”, se escuchó en el audio, mientras las imágenes eran reemplazadas por las captadas por el camarógrafo del matinal.
El momento dejó una profunda impresión en los animadores, Eduardo de la Iglesia y Andrea Arístegui, quienes reaccionaron con visible consternación. Tras la interrupción de la transmisión, un incómodo silencio se apoderó del estudio, mientras los tres animadores intentaban procesar lo sucedido y encontrar la manera de retomar el programa.
Este incidente no es aislado en la trayectoria del matinal de CHV. En una ocasión anterior, durante la cobertura de la emergencia en Renca, donde un camión que transportaba gas se incendió y causó la muerte de al menos 13 personas, el programa transmitió accidentalmente imágenes de una de las víctimas del fuego. Este error generó una ola de críticas y más de 260 denuncias en el Consejo Nacional de Televisión (CNTV).
El incidente del Río Mapocho ha reabierto el debate sobre la ética y la responsabilidad de los medios de comunicación al cubrir situaciones de crisis y vulnerabilidad. ¿Hasta dónde se puede llegar en la búsqueda de la primicia? ¿Cuáles son los límites de la transmisión en vivo? ¿Cómo proteger la dignidad de las personas afectadas?
Expertos en ética periodística señalan que los medios tienen la obligación de actuar con prudencia y sensibilidad al cubrir situaciones de este tipo. La transmisión de imágenes sensibles, como las de una persona autolesionándose, puede revictimizar a la persona afectada y generar un impacto negativo en la audiencia.
“Es fundamental que los medios tengan protocolos claros para evitar la transmisión de imágenes que puedan ser perjudiciales o revictimizantes”, afirma la Dra. Elena Pérez, especialista en ética periodística de la Universidad Católica. “Además, es importante que los animadores y periodistas estén capacitados para manejar situaciones de crisis y saber cómo reaccionar ante eventos inesperados”.
La Asociación Nacional de Televisión de Chile (ANATEL) ha emitido un comunicado en el que expresa su preocupación por el incidente y anuncia que realizará una investigación para determinar si se vulneraron los protocolos de transmisión. “La televisión chilena tiene un compromiso con la ética y la responsabilidad social”, señala el comunicado. “No toleraremos ninguna práctica que ponga en riesgo la dignidad de las personas o que pueda generar un impacto negativo en la sociedad”.
El caso ha generado una fuerte reacción en las redes sociales, donde usuarios han expresado su indignación por la transmisión de las imágenes y han exigido medidas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Muchos han criticado la falta de sensibilidad de los animadores y la irresponsabilidad de los productores del programa.
Por su parte, CHV ha emitido un comunicado en el que se disculpa por el incidente y asegura que se están tomando medidas para fortalecer los protocolos de transmisión y capacitar al personal. “Lamentamos profundamente lo sucedido y queremos expresar nuestras más sinceras disculpas a la audiencia y a la persona afectada”, señala el comunicado. “Estamos comprometidos con la ética y la responsabilidad social, y haremos todo lo posible para evitar que situaciones como esta se repitan”.
El incidente del Río Mapocho es un llamado de atención para los medios de comunicación y para la sociedad en general. Es fundamental reflexionar sobre los límites de la cobertura mediática en situaciones de crisis y sobre la importancia de proteger la dignidad de las personas afectadas. La búsqueda de la primicia no puede estar por encima de los principios éticos y de la responsabilidad social. La televisión, como medio masivo de comunicación, tiene un rol fundamental en la formación de la opinión pública y en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.


