San Rafael de Alajuela – La Selección Sub-20 de Costa Rica sumó tres puntos importantes en su camino hacia el Campeonato Sub-20 Concacaf y, potencialmente, a la Copa del Mundo de Azerbaiyán y Uzbekistán 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, al vencer 3-0 a Barbados en un partido disputado en las instalaciones del Complejo FCRF-Plycem (Proyecto Gol). Sin embargo, la victoria dejó un sabor amargo entre los aficionados y analistas, quienes esperaban una actuación más dominante por parte del equipo nacional.
El encuentro, correspondiente a la fase clasificatoria de Concacaf, comenzó con un gol tempranero de David Garro, quien convirtió un penal apenas a los dos minutos de juego. Este inicio prometedor alimentó la esperanza de un festival de goles similar al que la Sele Sub-20 había protagonizado en su debut, donde goleó 12-0 a Sint Maarten. El técnico Rándall Row optó por una alineación diferente, pero la expectativa era que el equipo mantuviera el mismo nivel de intensidad y efectividad.
Durante la primera mitad, Costa Rica logró ampliar su ventaja con goles de Yerlan Sosa y Dax Palmer, estableciendo un marcador de 3-0 al descanso. Un resultado más que positivo para cualquier equipo de la Primera División, pero que, paradójicamente, no satisfizo completamente a los observadores.
El problema surgió en el complemento. La Sele Sub-20 no logró mantener el ritmo ni la fluidez del juego que se esperaba. A pesar de la clara superioridad técnica y física sobre su rival, el equipo se mostró impreciso en los pases, lento en la circulación del balón y carente de ideas para generar nuevas oportunidades de gol.
La falta de ambición y la aparente relajación del equipo fueron objeto de críticas durante la transmisión del partido por ESPN. Los comentaristas señalaron en repetidas ocasiones que Costa Rica no estaba desarrollando el fútbol que podía ante un rival que no ofrecía resistencia. La sensación general era que el partido se prestaba para una victoria más abultada y una demostración de juego más convincente.
“Es cierto que ganamos, y eso es lo más importante”, comentó un aficionado al salir del estadio. “Pero se notó que el equipo se confió después del 3-0. Necesitamos más compromiso y más intensidad si queremos llegar lejos en este torneo”.
El técnico Rándall Row, por su parte, reconoció las deficiencias del equipo en la segunda mitad. “Sabíamos que Barbados era un rival complicado, pero no supimos mantener la concentración y la intensidad durante los 90 minutos”, declaró en la conferencia de prensa posterior al partido. “Tenemos que analizar los errores y trabajar en mejorar el juego colectivo para los próximos encuentros”.
La victoria sobre Barbados coloca a Costa Rica en una posición favorable en el Grupo E de la fase clasificatoria. Sin embargo, el equipo aún tiene por delante partidos importantes contra Bermudas (lunes 2 de marzo a las 2 p. m.) y Trinidad y Tobago (miércoles 4 de marzo), en los que deberá demostrar su capacidad para superar las dificultades y asegurar el primer lugar del grupo.
La clasificación al Campeonato Sub-20 Concacaf, que se disputará del 25 de julio al 9 de agosto, es el primer paso para alcanzar el sueño de participar en la Copa del Mundo de Azerbaiyán y Uzbekistán 2027 y en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Costa Rica tiene el talento y la capacidad para lograrlo, pero necesita un cambio de actitud y una mayor determinación para superar los obstáculos que se presenten en el camino.
El camino hacia el Mundial y los Juegos Olímpicos no será fácil. La competencia en el Campeonato Sub-20 Concacaf será feroz, con la participación de las 12 mejores selecciones masculinas de la región. Costa Rica deberá enfrentarse a rivales de gran calidad, como Estados Unidos, México, Canadá y Honduras, para conseguir uno de los cupos disponibles para la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos.
La afición costarricense espera que la Sele Sub-20 aprenda de los errores cometidos en el partido contra Barbados y que salga con una actitud renovada en los próximos encuentros. El equipo tiene el potencial para hacer historia, pero necesita demostrarlo en el campo de juego. La presión es alta, pero la ilusión de ver a Costa Rica representada en los Juegos Olímpicos y en la Copa del Mundo es aún mayor.
El próximo partido contra Bermudas será una oportunidad para que la Sele Sub-20 reivindique su imagen y demuestre su verdadero potencial. Los aficionados esperan un partido más emocionante, con un juego más fluido y una victoria contundente que les permita seguir soñando con la clasificación al Mundial y a los Juegos Olímpicos. La tarea no será fácil, pero la Sele Sub-20 tiene la responsabilidad de dar lo mejor de sí y representar con orgullo a Costa Rica en el escenario internacional.


