Viña del Mar, Chile – La quinta noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2025 quedará grabada en la memoria colectiva como el triunfo arrollador de Mon Laferte, quien no solo cautivó al público con un espectáculo impecable, sino que se perfila como la artista nacional más joven en potencialmente recibir la codiciada Gaviota de Platino. La expectación era palpable desde el anuncio de su regreso a la Quinta Vergara, y la artista chilena no defraudó, ofreciendo una presentación que combinó la potencia de sus éxitos consagrados con la frescura de su más reciente álbum, *Femme Fatale*.
La artista subió al escenario por tercera vez en su carrera, pero esta vez, la atmósfera era diferente. Se sentía una conexión especial con el público, una energía que crecía con cada canción y que se manifestaba en constantes cánticos pidiendo la máxima distinción. La puesta en escena, cuidadosamente diseñada, estuvo cargada de emoción y momentos memorables, desde la interpretación de sus baladas más sentidas hasta los ritmos vibrantes que incitaron al baile y la celebración.
La voz de Laferte resonó con fuerza en la Quinta Vergara, demostrando una vez más su versatilidad y dominio del escenario. Interpretó sus grandes éxitos, aquellos temas que se han convertido en himnos para toda una generación, como “Tu Falta de Querer”, “Amante Desesperado” y “Desesperada”, provocando un coro unísono de miles de voces que acompañaron cada palabra. Pero la noche no se limitó a repasar su repertorio conocido; Laferte también presentó canciones de *Femme Fatale*, su álbum más reciente, que recibió una cálida acogida por parte del público, demostrando que la artista sigue evolucionando y explorando nuevos sonidos sin perder su esencia.
Sin embargo, el momento cumbre de la noche llegó con una sorpresa que desató la euforia en la Quinta Vergara: la inesperada aparición de dos talentosas artistas nacionales, Akriila y Javiera Electra. Laferte, visiblemente emocionada, las presentó como figuras que admiraba profundamente y que representaban el futuro de la música chilena. “Tengo dos invitadas increíbles. Son dos artistas chilenas que yo admiro y mucho y son muy jovencitas”, declaró Laferte, instando al público a descubrir el trabajo de estas prometedoras artistas. “Las admiro y me encantaría que si a alguien todavía no las ha escuchado, por favor esta noche presentárselas”.
Juntas, las tres artistas interpretaron “Pa’ dónde se fue”, un tema emblemático del álbum *La Trenza* (2017), en una versión acústica íntima y conmovedora. Las voces de Laferte, Akriila y Javiera Electra se entrelazaron a la perfección, creando una armonía única que cautivó al público. Este gesto de apoyo a las nuevas generaciones de artistas chilenas fue ampliamente aplaudido y celebrado como un acto de generosidad y compromiso con la escena musical nacional.
La colaboración no solo fue un momento musicalmente destacado, sino también un poderoso mensaje de unidad y sororidad en la industria musical. Laferte, consolidada como una de las artistas más importantes de Latinoamérica, utilizó su plataforma para dar visibilidad a dos talentos emergentes, abriendo puertas y creando oportunidades para ellas.
La reacción del público fue inmediata y contundente. Desde el primer minuto de la presentación de Laferte, los asistentes exigieron la Gaviota de Platino, coreando su nombre y levantando carteles con mensajes de apoyo. La artista respondió con gratitud y humildad, dedicando su presentación a todos aquellos que la han acompañado en su trayectoria.
La posibilidad de que Mon Laferte se convierta en la artista nacional más joven en recibir la Gaviota de Platino es un tema que ha generado gran debate y expectación en los medios de comunicación y entre los fanáticos. Si bien la decisión final recae en el jurado calificador, el apoyo masivo del público y la calidad de su presentación la posicionan como una fuerte candidata a obtener el máximo galardón del Festival de Viña del Mar.
Más allá del premio, la presentación de Mon Laferte en Viña del Mar 2025 ha sido un éxito rotundo, consolidándola como una de las artistas más importantes y queridas de Chile. Su música, su talento y su compromiso con la escena musical nacional la han convertido en un ícono para toda una generación. La noche de ayer no solo fue un concierto, sino una celebración de la música chilena y un testimonio del poder de la unión y la colaboración entre artistas. La Quinta Vergara vibró al ritmo de la música de Mon Laferte, Akriila y Javiera Electra, dejando una huella imborrable en la historia del Festival de Viña del Mar.


