La visita del Presidente Gabriel Boric a Rapa Nui, programada para este miércoles, ha desatado una ola de críticas por parte de la alcaldesa de la isla, Elizabeth Arévalo Pakarati, quien la califica como “bastante tardía” y cuestiona la prioridad que su gobierno le ha dado a la remota región. A solo tres semanas del cambio de mando, la alcaldesa se pregunta sobre la utilidad real de esta visita, sugiriendo que las promesas y compromisos podrían ser limitados dada la inminente transición gubernamental.
Arévalo Pakarati no escatimó críticas al señalar la disparidad en la atención que el Presidente Boric ha dedicado a Rapa Nui en comparación con otros territorios insulares como Juan Fernández o incluso la Antártica, destinos considerablemente más complejos logísticamente. “Acá a la isla tú puedes llegar, incluso, por 24 horas, hay dos vuelos diarios”, enfatizó, subrayando la relativa facilidad de acceso a Rapa Nui y cuestionando la razón por la que la visita se postergó tanto en el período presidencial.
La alcaldesa expresó su escepticismo sobre la capacidad del gobierno saliente para ofrecer soluciones concretas a los problemas de la isla, especialmente en lo que respecta a la reactivación económica. “¿Qué más podríamos esperar de un gobierno saliente? ¿Qué más se podría comprometer en resolver o dar soluciones? También en términos de recursos, si sabemos que en tres semanas hay un cambio de gobierno”, cuestionó. Arévalo lamentó que una instancia de diálogo temprano en el gobierno podría haber permitido abordar y resolver muchos de los desafíos que enfrenta la comunidad rapanui.
Si bien reconoció los avances en infraestructura impulsados por el Ministerio de Obras Públicas, la alcaldesa señaló que la comitiva presidencial está compuesta principalmente por representantes de este ministerio y de otras pocas carteras, representando solo un pequeño porcentaje del total de ministerios del gobierno. “Son 3 carteras de 25”, precisó, destacando la ausencia de ministerios clave como el de Economía, crucial para la reactivación económica de un territorio que requiere de mayores recursos.
La falta de apoyo económico se ha convertido en una preocupación central para la alcaldesa, quien enfatizó la necesidad de inversiones para impulsar el desarrollo de Rapa Nui. La isla, históricamente relegada y con escasos proyectos de infraestructura durante más de 20 años, necesita urgentemente recursos para superar su situación de rezago.
La alcaldesa Arévalo Pakarati anticipó que la visita presidencial estará acompañada de manifestaciones por parte de la comunidad, reflejando una percepción generalizada de que la visita llega demasiado tarde. “Donde vaya, siempre habrá”, afirmó, explicando que la comunidad busca expresar su frustración por la falta de atención y apoyo durante los cuatro años de gobierno de Boric.
Arévalo Pakarati sugirió que la visita podría ser simplemente un intento de “marcar un check list de las zonas a las que no fue”, una forma de cumplir con una obligación protocolaria antes de dejar el cargo. Sin embargo, lamentó que el gobierno de Boric, que se caracterizó por promover la importancia de escuchar las voces de las zonas más rezagadas y defender los derechos de los pueblos originarios, no haya demostrado un compromiso real con Rapa Nui durante su mandato.
La alcaldesa contrastó la actitud del gobierno saliente con la disposición del presidente electo, José Antonio Kast, quien, según afirma, se mostró receptivo a sus inquietudes y reconoció la importancia de Rapa Nui para Chile. “Tienes un presidente electo que no dudo en recibirme apenas hicimos la solicitud de audiencia, porque vio la importancia de recibir las inquietudes y ve la importancia de este territorio insular para Chile”, declaró.
La controversia generada por la visita presidencial pone de manifiesto la compleja relación entre el gobierno central y Rapa Nui, una isla con una identidad cultural única y desafíos particulares que requieren de una atención constante y un compromiso a largo plazo. La crítica de la alcaldesa Arévalo Pakarati sirve como un llamado de atención sobre la necesidad de políticas públicas que consideren las necesidades específicas de los territorios insulares y que promuevan su desarrollo sostenible.
La visita de Boric, aunque bienvenida en términos de visibilidad, se percibe como una oportunidad perdida para generar un impacto significativo en la vida de los habitantes de Rapa Nui. La alcaldesa espera que el gobierno entrante de José Antonio Kast tome en serio las demandas de la isla y trabaje en conjunto con la comunidad para construir un futuro más próspero y equitativo. La expectativa es alta, y la comunidad rapanui espera que la próxima administración demuestre un compromiso real con su desarrollo y bienestar. La isla, con su rica historia y su cultura ancestral, merece una atención prioritaria y un apoyo constante por parte del Estado chileno.


