San Antonio, Valparaíso – El desalojo de la megatoma del Cerro Centinela en San Antonio, una de las ocupaciones ilegales más extensas de la región de Valparaíso, continúa avanzando a paso firme bajo la supervisión de la Corte de Apelaciones local y el Gobierno Regional. A seis semanas del inicio del operativo, iniciado el 12 de enero, las autoridades informan sobre la recuperación de 40,6 hectáreas de terreno y la demolición de 370 viviendas, marcando un hito significativo en un proceso complejo y sensible.
La operación, que se enmarca dentro de un plan integral anunciado por el gobierno, busca no solo restituir la propiedad a sus legítimos dueños, sino también abordar la problemática habitacional a través de un futuro proyecto de expropiación y desarrollo de viviendas sociales. El delegado presidencial regional de Valparaíso, Yanino Riquelme, enfatizó la importancia de este enfoque dual, buscando un equilibrio entre el cumplimiento de la ley y la atención a las necesidades de las familias afectadas.
“El trabajo desarrollado ha permitido avanzar en la restitución de 40,6 hectáreas y en la demolición o desarme, ya sea por parte de los propios ocupantes o mediante maquinaria, de alrededor de 370 viviendas”, detalló Riquelme en una conferencia de prensa realizada en el sitio del desalojo. Subrayó que el proceso se ha caracterizado por su carácter pacífico y coordinado, evitando la necesidad de utilizar los albergues habilitados por la Municipalidad de San Antonio y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, lo que demuestra, según su perspectiva, una gestión responsable y respetuosa de los derechos de los ocupantes.
La delegada presidencial provincial de San Antonio, Carolina Quinteros, proporcionó detalles sobre el estado actual del operativo. “Esta corresponde a la sexta semana del operativo. Actualmente, estamos trabajando con despliegue territorial en el lote 1A2, con acompañamiento permanente a las familias, mientras que en paralelo se inició el ingreso de maquinaria en el lote 1A4, conforme a la planificación establecida”, explicó Quinteros. La presencia constante de equipos de apoyo social y la coordinación interinstitucional son elementos clave para garantizar que el proceso se desarrolle de manera ordenada y minimice el impacto en las familias que se ven obligadas a abandonar sus hogares.
El desalojo del Cerro Centinela ha sido objeto de controversia desde sus inicios. Si bien las autoridades insisten en la legalidad de la medida y en la necesidad de restablecer el derecho a la propiedad, organizaciones sociales y algunos líderes comunitarios han expresado su preocupación por la falta de soluciones habitacionales alternativas para las familias desalojadas. Argumentan que el plan de expropiación y construcción de viviendas sociales aún no es concreto y que las familias podrían quedar en situación de vulnerabilidad.
La magnitud de la megatoma, que albergaba a cientos de familias, plantea un desafío logístico y social considerable. La recuperación de 40,6 hectáreas y la demolición de 370 viviendas son avances significativos, pero aún queda mucho por hacer. Las autoridades se enfrentan al reto de garantizar que el proceso de desalojo se complete de manera pacífica y ordenada, al tiempo que se implementan medidas efectivas para mitigar el impacto social y proporcionar soluciones habitacionales a las familias afectadas.
La coordinación interinstitucional, que involucra a la Corte de Apelaciones, el Gobierno Regional, la Municipalidad de San Antonio, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, y Carabineros, ha sido fundamental para el éxito del operativo hasta el momento. Sin embargo, la complejidad de la situación exige una atención constante y una adaptación continua de las estrategias para abordar los desafíos que puedan surgir.
El futuro del Cerro Centinela es incierto. El plan de expropiación y desarrollo de viviendas sociales representa una oportunidad para abordar la problemática habitacional de la región, pero su implementación requerirá una inversión significativa y una planificación cuidadosa. Mientras tanto, las familias desalojadas se enfrentan a la difícil tarea de reconstruir sus vidas y encontrar un nuevo hogar. El Gobierno Regional ha prometido brindar apoyo social y asistencia para facilitar esta transición, pero la magnitud del desafío es considerable.
La situación del Cerro Centinela pone de manifiesto la necesidad de abordar de manera integral la problemática de las ocupaciones ilegales de terrenos en Chile. La falta de acceso a la vivienda, la desigualdad social y la especulación inmobiliaria son factores que contribuyen a este fenómeno. Para evitar que se repitan situaciones similares, es fundamental implementar políticas públicas que promuevan el acceso a la vivienda digna y asequible, y que garanticen el cumplimiento de la ley.
El operativo en el Cerro Centinela continuará en las próximas semanas, con el objetivo de completar la restitución del terreno a sus propietarios y avanzar en la implementación del plan de expropiación y desarrollo de viviendas sociales. Las autoridades han reiterado su compromiso de llevar adelante el proceso de manera pacífica, ordenada y respetuosa de los derechos de todos los involucrados. Sin embargo, la atención de la opinión pública y la presión de las organizaciones sociales seguirán siendo factores importantes en el desarrollo de esta compleja situación. El caso del Cerro Centinela se ha convertido en un símbolo de los desafíos que enfrenta Chile en materia de vivienda y justicia social.


