Ovalle se enfrenta a una creciente problemática de seguridad vial y accesibilidad en el tramo de la Ruta D-43 que conecta el Hospital Provincial con el sector del casino, debido a un aumento significativo del flujo peatonal. Este incremento, impulsado por modificaciones en los recorridos de la locomoción colectiva y la búsqueda de ahorro económico por parte de los ciudadanos, ha puesto de manifiesto las carencias en infraestructura y la necesidad urgente de mejoras para garantizar la integridad de quienes transitan diariamente por el lugar.
El cambio en las rutas de los buses interurbanos ha obligado a muchos vecinos de la parte alta de la comuna a optar por caminar hasta el casino para acceder al transporte, evitando descensos innecesarios al centro de la ciudad y reduciendo costos de traslado. Esta decisión, si bien representa un alivio para el bolsillo, los expone a un trayecto peligroso, caracterizado por tramos de tierra, iluminación deficiente y una angosta vía compartida con vehículos.
Mack Valladares, trabajador que viaja regularmente a La Serena, describe el camino como “un camino de tierra muy angosto, demasiado angosto para las personas que tienen que caminar por ahí”. Su testimonio refleja la preocupación generalizada entre los usuarios, quienes se ven obligados a sortear obstáculos y a compartir un espacio limitado con el tráfico vehicular.
El factor económico es un elemento clave en esta situación. Wilma Rojas, vicepresidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos y presidenta de la Junta de Vecinos Media Hacienda, advierte que el cambio de recorrido ha alterado los patrones de movilidad de los sectores aledaños. “Mucha gente va a trabajar a La Serena y ahora tiene que bajarse en el casino y caminar por este sector”, explica, señalando que la falta de iluminación y la baja visibilidad en invierno agravan aún más los riesgos.
Daisy Pérez, presidenta de la Junta de Vecinos Las Américas, coincide en que la caminata se ha convertido en una alternativa viable para evitar gastos adicionales. “Uno no va a estar gastando plata en colectivo si caminando llega al casino en algunos minutos”, afirma, subrayando la necesidad de abordar las deficiencias en la infraestructura para proteger a los peatones.
A pesar de las dificultades, algunos residentes han observado mejoras puntuales en el área. Víctor Mora, trabajador del Ovalle Casino & Resort, destaca la instalación de luminarias y un semáforo como avances significativos. “Hace un tiempo instalaron algunas luminarias y pusieron un semáforo. Se nota que han hecho cambios”, comenta, aunque reconoce que el flujo de personas no es constante y que en determinados horarios se aprecia un mayor movimiento peatonal.
Ante la creciente inquietud vecinal, el municipio de Ovalle ha confirmado la existencia de un proyecto para intervenir el sector. Pedro Rojas, secretario comunal de Planificación, detalla que la iniciativa busca mejorar la conectividad peatonal entre el casino y el hospital, respondiendo a las necesidades generadas por el nuevo trazado de los buses interurbanos.
“Este proyecto nace a partir de la necesidad de generar un acceso peatonal seguro entre el sector del casino de Ovalle y nuestro hospital, considerando el nuevo recorrido del transporte interurbano. Gracias a recursos del Fondo Regional de Inversión Local (FRIL), construiremos una vereda con estándares de seguridad, incorporando obras de resguardo e iluminación, lo que permitirá entregar mayor tranquilidad a quienes transitan diariamente por este sector”, indica Rojas.
El proyecto, según el secretario comunal, beneficiará directamente a pacientes, funcionarios del hospital y vecinos del entorno, fortaleciendo la seguridad vial y mejorando la calidad de vida de la comunidad.
La seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Alejandra Maureira, explica que la modificación del recorrido de los buses fue una propuesta del municipio para generar un mayor ordenamiento vial. En este sentido, ha solicitado al municipio la ejecución de la vereda que une el sector del hospital con el casino.
Maureira aclara que existe un paradero autorizado en la Ruta 43 para la detención de pasajeros, aunque no está permitido que los buses interurbanos realicen paradas prolongadas en el lugar. Además, asegura que se han realizado fiscalizaciones permanentes desde la implementación del cambio y que se reforzarán con el inicio del año escolar, trabajando en conjunto con el municipio para mejorar las condiciones de movilidad en la comuna.
La situación en la Ruta D-43 de Ovalle es un claro ejemplo de cómo las decisiones en materia de transporte público pueden impactar directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos. La necesidad de optimizar recursos y reducir costos no puede comprometer la seguridad de los peatones, quienes se ven obligados a asumir riesgos innecesarios para acceder a servicios básicos.
El proyecto municipal, financiado con fondos regionales, representa una solución esperanzadora para mejorar la infraestructura y garantizar un tránsito seguro para todos. Sin embargo, es fundamental que se ejecute de manera eficiente y oportuna, considerando las necesidades específicas de los usuarios y las condiciones climáticas de la zona.
La colaboración entre el municipio, la seremi de Transportes y las juntas de vecinos es esencial para abordar esta problemática de manera integral y sostenible. La implementación de medidas complementarias, como la señalización adecuada, el aumento de la frecuencia de las fiscalizaciones y la promoción de una cultura de respeto hacia los peatones, contribuirán a crear un entorno más seguro y accesible para todos los habitantes de Ovalle.
En definitiva, la ruta que conecta el hospital con el casino se ha convertido en un símbolo de las contradicciones que enfrentan las comunidades en su búsqueda de un equilibrio entre el desarrollo económico y el bienestar social. La solución a este problema requiere de una visión integral, un compromiso político y una inversión decidida en infraestructura y seguridad vial.


