Lima, 7 de febrero de 2026 – Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular, continúa consolidando su liderazgo en las encuestas de intención de voto presidencial, alcanzando el 12% y ampliando su ventaja a cuatro puntos porcentuales sobre Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, quien se ubica en el 8%. Esta es la conclusión de la última encuesta realizada por Ipsos para Perú21, que revela una campaña electoral que, a dos meses de las elecciones generales, aún no logra encender las pasiones del electorado peruano.
López Aliaga ha mantenido el primer lugar en las encuestas durante seis meses consecutivos, desde agosto pasado, demostrando una notable capacidad de mantenerse en la atención pública a pesar de la volatilidad política característica del Perú. Su rival más cercana, Keiko Fujimori, también ha experimentado un ligero aumento en la intención de voto, situándose en el 8%, un punto porcentual más que en la encuesta anterior.
La encuesta, realizada los días 5 y 6 de febrero, confirma una tendencia que se ha mantenido constante en los últimos meses: una polarización entre López Aliaga y Fujimori, con el resto de los candidatos luchando por un tercer lugar que parece cada vez más esquivo. Carlos Álvarez (País Para Todos), Mario Vizcarra (Perú Primero), César Acuña (APP) y Alfonso López-Chau (Ahora Nación) se encuentran empatados en el 4% de la intención de voto, en una batalla reñida por captar el apoyo de un electorado indeciso.
El exalcalde de Lima destaca especialmente en la capital, donde domina las preferencias con un 21%, aventajando a Fujimori en 11 puntos porcentuales. Sin embargo, su fortaleza se limita principalmente a la región de Lima, ya que en el interior del país solo supera a sus rivales en el sur, donde alcanza el 6%. Este resultado, según analistas, podría ser un indicio de la capacidad de López Aliaga para conectar con un electorado conservador y religioso, especialmente en las zonas rurales del sur del país.
Por detrás del cuádruple empate, otros candidatos como George Forsyth (Somos Perú), José Luna Gálvez (Podemos Perú), Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) y José Williams (Avanza País) se encuentran con un 2%, mostrando dificultades para despegar en una campaña dominada por los dos candidatos punteros. Estos postulantes, junto con otros candidatos con menor visibilidad, conforman un grupo de “otros” que suman el 14% de la intención de voto.
Un dato relevante de la encuesta es la disminución del porcentaje de peruanos que se declaran indecisos o que optarían por el voto en blanco o viciado. Actualmente, este grupo representa el 27% del electorado, dos puntos porcentuales menos que en la encuesta anterior y 12 puntos porcentuales menos que en octubre pasado, cuando el país atravesaba una profunda crisis política y había asumido un tercer presidente en cuatro años. Este descenso podría indicar que los electores están comenzando a definir sus preferencias a medida que se acercan las elecciones.
Sin embargo, un 15% de los peruanos aún no precisa por el candidato de qué partido votaría si las elecciones generales fueran mañana, lo que sugiere que una parte importante del electorado aún está indecisa y podría ser influenciada por los acontecimientos de las próximas semanas.
José Carlos Requena, analista político, señala que la encuesta no muestra cambios significativos en la parte superior de la tabla y que el principal dato es la consolidación del liderazgo de López Aliaga y Fujimori, así como la lucha por un tercer lugar entre cuatro candidatos. Requena advierte que la elección está aún muy abierta y que es necesario esperar la medición de marzo para ver si alguno de los candidatos del “tercer batallón” logra mover la balanza.
“Todavía está muy crudo todo, no se ve aún una disputa; la elección está abierta. Hay poco movimiento entre cada medición”, afirma Requena.
Guillermo Loli, director de Estudios de Opinión de Ipsos, destaca la segmentación de la elección y la aparición de cuatro grupos de candidatos, con un cuádruple empate en dos de ellos. Loli también señala que algunos candidatos superan el 10% en determinadas regiones del país, como Acuña en el norte y Fujimori en el oriente, lo que demuestra su capacidad para conectar con el electorado local.
“Se advierte también que algunos candidatos pasan el 10% en algunas regiones del país. Acuña en el norte y Fujimori en el oriente. Y llegar a dos dígitos para un candidato en esta elección es significante”, explica Loli.
Loli también subraya la importancia de la disminución del porcentaje de votos blancos y viciados, que refleja el rechazo y la apatía de la población hacia la política. Sin embargo, advierte que el 27% sigue siendo un porcentaje alto y que es necesario que los candidatos logren conectar con el electorado para reducir este número.
“La encuesta revela, además, que los votos blancos y viciados van disminuyendo. El 27% sigue siendo alto, el año pasado estaba cerca del 50%, y refleja el rechazo y la apatía de la población hacia la política. En algún momento de este proceso va a tener que conectar y ahí muchos más peruanos tomarán decisiones”, señala Loli.
La encuesta de Ipsos revela, además, un alto porcentaje de indecisión en el sur del país, donde más del 60% de los electores no precisa por qué candidato votaría o manifiesta su intención de votar en blanco o viciado. Este dato, según Requena, es especialmente relevante debido al peso histórico del sur del Perú en las elecciones presidenciales.
“Llama la atención el altísimo porcentaje en el sur del país de aquellos ciudadanos que no precisan y aquellos que manifiestan que van a votar en nulo, que juntos superan el 60%, con lo cual, en la actualidad, la batalla en el sur tal como está planteada en este momento está dada solo entre cuatro de cada 10 electores. ¿Qué va a pasar con esos otros seis? Es lo que tendríamos que ver en las siguientes semanas”, advierte Requena.
Las próximas semanas serán cruciales para esta elección, ya que se espera que los candidatos intensifiquen sus campañas y presenten propuestas concretas para convencer al electorado indeciso. Ipsos planea realizar nuevas encuestas con réplicas de la cédula de sufragio y con la ubicación de los símbolos de los partidos ya definidos, lo que podría influir en las preferencias de los votantes. La incertidumbre sigue siendo la nota dominante en esta elección, y el resultado final podría depender de factores imprevistos y de la capacidad de los candidatos para conectar con las preocupaciones y aspiraciones de la población peruana.


