El Unicaja Málaga logró una espectacular remontada ante el MoraBanc Andorra, imponiéndose por 91 a 79 en un partido correspondiente a la jornada 19 de la Liga Endesa. El encuentro, disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 8.390 espectadores, vio a un Unicaja que tardó en arrancar, pero que finalmente desató su furia en el último cuarto, dejando un parcial demoledor de 31-16. La victoria afianza al Unicaja en la zona alta de la clasificación con su quinta victoria consecutiva, mientras que el MoraBanc Andorra, a pesar de un buen desempeño durante gran parte del encuentro, vio cómo se le escapaba la victoria en los últimos minutos.
El partido comenzó con un MoraBanc Andorra que parecía tener el control del juego. La defensa andorrana se mostró insistente y efectiva, mientras que su ataque encontraba fluidez en los tiros liberados y la inspiración de Aaron Best, que acumuló diez puntos en los primeros diez minutos. El Unicaja, por su parte, se mostraba errático y con problemas para encontrar su ritmo, cometiendo errores de impaciencia que permitían al MoraBanc tomar la iniciativa. Un triple de Shannon Evans en el minuto 16 amplió la ventaja del equipo visitante a 29-38, obligando a Ibon Navarro, entrenador del Unicaja, a solicitar un tiempo muerto para intentar reajustar a su equipo.
Tras el tiempo muerto, el Unicaja despertó y comenzó a recortar distancias. Kendrick Perry, con su juego agitador, lideró la reacción malagueña, aunque el MoraBanc logró mantener una ligera ventaja al llegar al descanso con un marcador de 36-39. La primera mitad del partido había estado marcada por la solidez defensiva del MoraBanc y la falta de acierto del Unicaja en el tiro exterior, con un pobre 17’6% de efectividad desde el perímetro (3/17).
La reanudación del partido no cambió el panorama inicial. El MoraBanc Andorra continuó mostrando su solidez y, gracias a otro triple de Evans, amplió su ventaja a 43-51. La defensa andorrana seguía siendo un muro infranqueable para el Unicaja, que se veía incapaz de encontrar soluciones en ataque. El equipo malagueño se encomendó a Justin Cobbs, el reciente fichaje que ha llegado para suplir la baja de Alberto Díaz, pero el jugador estadounidense no terminaba de carburar.
Sin embargo, el Unicaja no se rindió y, poco a poco, comenzó a encontrar su ritmo. La entrada en juego de Cobbs y Chris Duarte, atrayendo las defensas, fue clave para desbloquear el ataque malagueño. James Webb III y Augustine Rubit se encargaron de cerrar el rebote, dando segundas oportunidades a su equipo. Con más talento que orden, el Unicaja encontró su versión más visceral, comenzando a encestar triples con Cobbs y Duarte a la cabeza. El último cuarto comenzó con un marcador ajustado de 60-63, presagiando un final de infarto.
Y el final de infarto llegó. El Unicaja salió al último cuarto con una actitud renovada y, liderado por Cobbs y Duarte, comenzó a remontar. A 6:57 del final, el Unicaja se puso por delante por primera vez desde el cierre del primer cuarto, y en una ráfaga cambió las tornas del partido. La defensa malagueña se intensificó, forzando errores en el MoraBanc Andorra, mientras que el ataque encontró fluidez y precisión. El parcial del último cuarto fue demoledor: 31-16, un reflejo de la superioridad del Unicaja en los últimos minutos.
Justin Cobbs, con 17 puntos, y Chris Duarte, con 18 puntos, fueron los máximos anotadores del Unicaja. Kendrick Perry aportó 14 puntos, mientras que Augustine Rubit sumó 12 puntos y 7 rebotes. Por parte del MoraBanc Andorra, Aaron Best fue el máximo anotador con 17 puntos, seguido de Shannon Evans con 12 puntos y Pustovyi con 10 puntos.
El croata ?an Tabak, en su primera salida como entrenador del MoraBanc Andorra, visitaba la pista donde se retiró como jugador profesional en 2005, siendo partícipe de la primera Copa del Rey que ganó Unicaja en su historia. A pesar de la derrota, Tabak elogió el esfuerzo de sus jugadores y reconoció la superioridad del Unicaja en el último cuarto. Ibon Navarro, por su parte, se mostró satisfecho con la remontada de su equipo y destacó la importancia de la victoria para afianzar su posición en la zona alta de la clasificación.
La victoria del Unicaja Málaga ante el MoraBanc Andorra fue un claro ejemplo de la competitividad de la Liga Endesa y de la capacidad de los equipos para remontar partidos aparentemente perdidos. El Unicaja, con su quinta victoria consecutiva, se consolida como uno de los equipos más en forma del momento, mientras que el MoraBanc Andorra deberá analizar sus errores y seguir trabajando para recuperar la confianza y volver a la senda de la victoria. El partido dejó claro que en la Liga Endesa no hay rivales fáciles y que cada encuentro es una batalla que se decide en los últimos minutos.


