La política y diplomática ecuatoriana Ivonne Baki ha sido postulada oficialmente por Líbano para ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), cargo que actualmente ostenta António Guterres hasta diciembre de 2026.
Baki, quien también posee la nacionalidad libanesa, mantiene desde hace años una estrecha relación con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. De hecho, Trump asistió al certamen de Miss Universo que tuvo lugar en Ecuador en 2004, cuando Baki se desempeñaba como ministra de Comercio Exterior, Industrialización, Pesca y Productividad en el gobierno de Lucio Gutiérrez.
La candidatura de Baki a la Secretaría General de la ONU llega luego de una trayectoria destacada en el ámbito diplomático y político. Baki vivió en Líbano durante la guerra civil y posteriormente residió en Francia y Estados Unidos, donde estudió arte en La Sorbona y administración pública en Harvard.
Además de su experiencia internacional, Baki se ha destacado por su labor en Ecuador. Apoyó el proceso de paz entre Ecuador y Perú, que puso fin a años de tensiones fronterizas, y lideró la iniciativa Yasuní-ITT, un proyecto para dejar el petróleo bajo tierra en el Parque Nacional Yasuní, a cambio de contribuciones internacionales. Si bien este último proyecto no logró el apoyo esperado y finalmente fue explotado, en una reciente consulta popular, los ecuatorianos lograron que se frenen las operaciones petroleras en el bloque, algo que aún está en proceso de desmantelamiento.
La postulación de Ivonne Baki a la Secretaría General de la ONU llega en un momento crucial, cuando la organización enfrenta desafíos globales como la pandemia de COVID-19, el cambio climático y los conflictos internacionales. Con su amplia experiencia diplomática y política, Baki podría aportar una voz ecuatoriana y libanesa a la toma de decisiones de la ONU, lo que podría ser clave para abordar estos retos de manera efectiva.











