Según analistas políticos y expertos, el Gobierno boliviano ha cometido errores estratégicos en su manejo del diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores movilizados, demostrando una falta de lectura cercana de la realidad del país.
El diálogo entre el Gobierno y la COB, que busca la abrogación del Decreto Supremo 5503, se encuentra estancado, mientras los bloqueos de caminos continúan escalando. Los analistas Marcelo Arequipa, Reymi Ferreira y el sociólogo Pablo Mamani coinciden en que el Ejecutivo ha respondido con "respuestas técnicas, no políticas" a esta crisis.
Arequipa señala que el Gobierno se ha enfocado más en criticar a la dirigencia de las organizaciones sociales, lo que ha generado una mayor cohesión de los líderes y fortalecido las protestas. Ferreira lamenta la falta de presencia de figuras clave como Rodrigo Paz en los diálogos, y critica la intransigencia de ambas partes.
Por su parte, Mamani considera que los gobernantes carecen de una lectura actualizada del país, y cometen el "grave error" de no entender la dinámica actual, lo que asocia con un "odio o desprecio hacia lo indígena". El sociólogo advierte que el conflicto podría derivar en una "insurrección" y que declarar un estado de sitio sería "ya tarde".
Los analistas coinciden en que el Gobierno necesita adoptar una estrategia más política y de diálogo sincero para resolver esta crisis, en lugar de respuestas meramente técnicas que han profundizado el conflicto.











