Un grupo de investigación dirigido por la Facultad de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur (NUS Medicine) ha descubierto que una molécula natural, el alfa-cetoglutarato de calcio (CaAKG), puede restaurar funciones cerebrales clave relacionadas con la memoria que se han visto alteradas en la enfermedad de Alzheimer.
El estudio, publicado en la revista Aging Cell, tenía como objetivo principal evaluar si el CaAKG podía mejorar la plasticidad sináptica en el cerebro con alzhéimer, restaurar la señalización relacionada con la memoria, proteger a las neuronas de los cambios degenerativos tempranos y contribuir a un envejecimiento cognitivo más saludable.
"La investigación sugiere que compuestos seguros y naturales como el CaAKG podrían complementar algún día los enfoques existentes para proteger el cerebro y ralentizar la pérdida de memoria", afirmó el Dr. Kennedy, del Departamento de Bioquímica y presidente del Programa de Investigación Traslacional sobre Longevidad Saludable (TRP), y uno de los autores principales del estudio.
Los resultados muestran que esta molécula ayuda a las células cerebrales a comunicarse mejor en modelos de la enfermedad de Alzheimer, ya que se encarga de reparar las señales debilitadas entre las neuronas a la vez que restaura la memoria asociativa, una de las primeras capacidades que se pierden en esta enfermedad.
Los investigadores descubrieron que el CaAKG devuelve a la normalidad el proceso de fortalecimiento de la señal, esencial para el aprendizaje y la formación de recuerdos duraderos, pero muy afectado en el Alzheimer. Además, esta molécula potencia la autofagia, un proceso de limpieza integrado en el cerebro que elimina las proteínas dañadas y mantiene las neuronas sanas.
"Comprender los mecanismos celulares por los que el CaAKG mejora la plasticidad sináptica arroja luz sobre nuevas formas de proteger la memoria y ralentizar el envejecimiento cerebral", explicó la Dra. Sheeja Navakkode, primera autora del estudio e investigadora científica de Healthy Longevity TRP, NUS Medicine.
Los niveles de AKG disminuyen de forma natural a medida que envejecemos, por lo que reponer esta molécula podría ser una forma prometedora de favorecer un envejecimiento cerebral más saludable y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.










