El tradicional y tranquilo barrio de La Carolina, en Quito, se ha visto sacudido por una ola de delincuencia que tiene a los vecinos y comerciantes en un estado de temor e incertidumbre. El detonante fue el asesinato de un guardia de seguridad en una cafetería del sector, hecho que ha generado una fuerte presencia policial en la zona.
Según los testimonios recogidos, la av. República de El Salvador y sus alrededores, que se caracterizaban por su calma, ahora lucen repletos de patrullas, motorizados de tránsito y agentes policiales en las esquinas, creando un escenario inusual para los residentes. Vecinos como Pedro, quien vive en el barrio desde hace más de 10 años, aseguran que ahora transitan con preocupación y prisa por llegar a sus destinos, temerosos de que ocurra otro hecho violento.
"Hoy no estás a salvo en ningún lado. El caso del guardia es lamentable y muy triste, porque lo veíamos todos los días llegar a su trabajo y salir del mismo. Fue muy valiente al evitar un robo de tal magnitud, pero nada hará que vuelva para estar con su familia", manifestó Pedro.
El pasado 7 de enero, dos sujetos disfrazados de repartidores a domicilio ingresaron a una cafetería tradicional del sector con la intención de cometer un robo. El guardia de seguridad reaccionó y logró ahuyentarlos, pero al seguirlos hasta el exterior del local, uno de los atacantes le disparó, causando su muerte.
Este hecho ha puesto en alerta a los vecinos y comerciantes de la zona, quienes han solicitado al Municipio de Quito y a las autoridades competentes que intensifiquen los controles de tránsito y seguridad en el barrio. Según el comité del barrio República de El Salvador, la mayoría de los actos delictivos violentos se perpetran en motos de alto cilindraje, con placas adulteradas o sin placas, con dos personas a bordo y fuertemente armadas.
Paola Burbano, presidenta del barrio, señaló que en los últimos meses los hechos delictivos han "recrudecido" en la zona, incluyendo escenas de violencia como la del guardia asesinado. Burbano apuntó que los operativos de seguridad deberían aplicarse con base en información técnica y que la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) debería tener un mayor control sobre el tránsito de personas armadas en motos sin placas.
Por su parte, la secretaria de Seguridad, Carolina Andrade, informó que durante el año anterior se llevaron a cabo más de 1.300 operativos en la ciudad, lo que permitió retirar 650 armas del espacio público. Andrade también señaló que se está trabajando en una ordenanza municipal que regule a los repartidores de delivery, ya que muchos de ellos son utilizados para cometer actos delictivos.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, los vecinos y comerciantes del barrio de La Carolina siguen conviviendo con el temor y la incertidumbre, esperando que se tomen medidas más efectivas para recuperar la tranquilidad que solía caracterizar a esta zona de Quito.










