Un nuevo estudio realizado por investigadores del King's College London y promovido por la organización benéfica Art Fund y el Psychiatry Research Trust del Reino Unido, ha revelado que la observación directa de obras maestras del arte en una galería puede generar efectos inmediatos y medibles en la salud.
La investigación, publicada en el sitio web de Art Fund, muestra que el arte no solo estimula la mente, sino que también activa simultáneamente los sistemas inmunológico, endocrino y nervioso autónomo, un fenómeno que no se había documentado hasta ahora.
El experimento contó con la participación de cincuenta voluntarios, quienes fueron divididos en dos grupos: uno visitó la Courtauld Gallery de Londres para contemplar obras originales, mientras que el otro observó reproducciones en otro entorno. Entre las piezas seleccionadas se encontraban dos íconos de la historia del arte: "Un bar en el Folies-Berg re" (1882) de Édouard Manet y "Autorretrato con la oreja vendada" (1889) de Vincent van Gogh.
Los investigadores emplearon relojes digitales para registrar la frecuencia cardíaca y la temperatura de la piel, indicadores de interés y activación emocional, y recolectaron muestras de saliva para analizar los niveles de cortisol y citocinas, marcadores asociados al estrés y a enfermedades crónicas.
Los resultados mostraron que quienes contemplaron las obras originales en la galería experimentaron una reducción promedio del 22% en los niveles de cortisol, mientras que el grupo que vio reproducciones solo alcanzó una disminución del 8%. Además, la variabilidad en la frecuencia cardíaca fue mayor en el grupo presencial, lo que sugiere un aumento en la activación positiva.
Estos hallazgos respaldan la hipótesis de que el arte puede funcionar como un "entrenamiento cultural para el cuerpo", con potencial para influir en la susceptibilidad a enfermedades cardiovasculares y trastornos como la depresión.
Tony Woods, investigador de King's College London, expresó su asombro ante la magnitud de los efectos observados: "Nos sorprendió genuinamente ver un impacto positivo en tres sistemas", dijo Woods en declaraciones recogidas en los materiales de prensa de Art Fund. Añadió que "en resumen, nuestro estudio único y original aporta pruebas convincentes de que contemplar arte en una galería 'es bueno para ti' y ayuda a profundizar en la comprensión de sus beneficios fundamentales. En esencia, el arte no solo nos conmueve emocionalmente, también calma el cuerpo".
Woods subrayó la relevancia de los marcadores biológicos analizados, como las hormonas del estrés y los marcadores inflamatorios, que están vinculados a una amplia gama de problemas de salud. "El hecho de que contemplar arte original reduzca estos marcadores sugiere que las experiencias culturales pueden desempeñar un papel real en la protección tanto de la mente como del cuerpo", afirmó.
La directora de Art Fund, Jenny Waldman, celebró los resultados y destacó su alcance: "Este estudio demuestra por primera vez lo que en Art Fund siempre hemos intuido: que el arte realmente es bueno para ti. Lo especialmente estimulante es que los beneficios son universales, pueden experimentarlos todas las personas".
El estudio, titulado "The Physiological Impact of Viewing Original Artworks vs. Reprints: A Comparative Study" (2025), aún no ha sido sometido a revisión por pares, pero sus conclusiones abren nuevas perspectivas sobre el valor tangible de la experiencia artística en la vida cotidiana.











