El Procesamiento Electrónico de Datos (PED) ha sido testigo de una transformación sin precedentes a lo largo del siglo XX, evolucionando desde las bases mecánicas de las tarjetas perforadas utilizadas en los primeros censos, hasta llegar a la era de la Inteligencia Artificial (IA) en nuestros días.
Los orígenes del PED se remontan a las primeras décadas del siglo pasado, cuando Herman Hollerith desarrolló un sistema de tarjetas perforadas para agilizar el procesamiento de datos del Censo de Estados Unidos. Este método mecánico, si bien rudimentario, sentó las bases para el desarrollo de las primeras computadoras electrónicas en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial.
La llegada de los bulbos electrónicos marcó un hito en el avance del PED, con la creación de máquinas como el EDVAC y el ENIAC, capaces de realizar cálculos complejos de manera más eficiente que los métodos manuales. Estas computadoras de primera generación, sin embargo, eran voluminosas, consumían mucha energía y tenían una capacidad de procesamiento limitada.
El siguiente paso en la evolución del PED llegó con la segunda generación de computadoras, impulsada por el desarrollo de los transistores. Estos dispositivos más pequeños y eficientes permitieron la miniaturización de los equipos, haciéndolos más accesibles y abriendo las puertas a una explosión en el desarrollo de software y lenguajes de programación.
La tercera generación, basada en los circuitos integrados, y la cuarta, con la aparición de los microprocesadores y las computadoras personales (PC), consolidaron la revolución digital, transformando la forma en que interactuamos con la tecnología y procesamos la información.
Hoy en día, nos encontramos en la era de la Inteligencia Artificial, donde las máquinas son capaces de aprender, razonar y tomar decisiones de manera autónoma. Desde el reconocimiento de patrones y el procesamiento del lenguaje natural hasta la conducción autónoma y la medicina personalizada, la IA ha abierto un mundo de posibilidades que parecían impensables hace apenas unas décadas.
La evolución del Procesamiento Electrónico de Datos ha sido un viaje fascinante, marcado por hitos tecnológicos que han transformado la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos con el mundo que nos rodea. Desde las tarjetas perforadas de Hollerith hasta los algoritmos de aprendizaje profundo de la IA, el PED ha sido el motor que ha impulsado la revolución digital, abriendo nuevos horizontes y posibilidades para la humanidad.












