La implementación del registro obligatorio de líneas móviles en México ha generado una crisis de seguridad para Telcel, la mayor operadora de telefonía móvil del país. Según reportes, el alto flujo de usuarios intentando registrar sus líneas provocó intermitencias en las plataformas de la empresa, exponiendo supuestamente los datos personales de millones de clientes.
El periodista Ignacio Gómez Villaseñor, quien destapó la vulnerabilidad, aseguró que el sistema de Telcel permitía obtener sin autorización la identidad, CURP, RFC y correos electrónicos de los usuarios. Advirtió que cualquier ciberdelincuente podría haber extraído masivamente esta información.
Ante la crisis, Telcel emitió un comunicado asegurando que "los datos de los usuarios están seguros" y que han implementado "medidas de seguridad adicionales". Sin embargo, el propio Gómez Villaseñor criticó la respuesta, señalando que no hubo una disculpa por la exposición inicial y que aún podrían existir otros riesgos.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) reconoció las intermitencias en las plataformas de registro, atribuyéndolas al alto flujo de usuarios. La CRT indicó que trabaja con los operadores para normalizar el servicio.
Este incidente pone en evidencia los riesgos de la implementación apresurada de políticas públicas sin la debida preparación, como advirtió el periodista. La aprobación exprés de la ley de registro obligatorio de líneas móviles habría dejado expuestos los datos personales de millones de mexicanos.
Expertos en ciberseguridad señalan que este tipo de vulnerabilidades pueden tener graves consecuencias, desde fraudes hasta suplantación de identidad. Advierten que las empresas y autoridades deben priorizar la protección de los datos personales de los ciudadanos.
El caso de Telcel servirá como un llamado de atención sobre la importancia de implementar medidas de seguridad robustas antes de lanzar iniciativas que manejen información sensible de la población. La confianza de los usuarios está en juego.











