El incendio que afecta a la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, continúa activo y ha quemado ya unas 11.970 hectáreas en la zona de Puerto Patriada, El Hoyo y sigue en expansión desde su detección, según el último reporte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF).
El avance del fuego amenaza áreas residenciales e infraestructura crítica, mientras las autoridades investigan la causa del siniestro. Sin embargo, la llegada de algunas lluvias en el área, principalmente en Epuyén y en El Hoyo, ha traído algo de alivio y esperanza, aunque los trabajos de control y extinción continúan.
Según el SPMF, el riesgo se concentra en sectores como Los Paredones, donde el incendio cruzó la Ruta Nacional N 40 y se dirige hacia Laguna Las Mercedes. El informe advirtió sobre el peligro para la Usina y la Escuela de El Coihue, puntos en los que permanece personal desplegado, maquinaria y camiones cisterna para resguardar las instalaciones.
El fuego ha afectado una superficie estimada de 11.970 hectáreas, perjudicando matorrales y bosque implantado y nativo. Los avances en distintos frentes complican el trabajo de los brigadistas, quienes han tenido que replegarse en algunas zonas debido a la reactivación de focos en áreas de difícil acceso.
Las operaciones aéreas se han centrado en las interfases expuestas, como La Angostura, El Balcón y Aldea San Francisco. Además, el sector de Cárdenas (en el noroeste del Lago Epuyén) sufrió afectaciones en el Establecimiento El Trueno y en Bahía Las Percas.
Para reforzar las tareas de control y extinción, se ha contado con el apoyo de 63 brigadistas de la Provincia de Córdoba (ETAC) y 15 integrantes de la BNNEA del SNMF AFE, totalizando 78 nuevos efectivos. El objetivo es redistribuir las fuerzas en las zonas de mayor riesgo, especialmente donde existe peligro para la población y la infraestructura.
La llegada de las primeras precipitaciones en la zona, alrededor de las 14 horas, se convirtió en un factor clave para las tareas de control del fuego. Las lluvias, aunque de intensidad moderada, ofrecieron un alivio inmediato y permitieron reducir la temperatura del suelo y humedecer la vegetación, facilitando el trabajo en los focos que permanecían activos.
Sin embargo, el pronóstico meteorológico para los próximos días indica condiciones variables, con posibilidad de lluvias aisladas y ráfagas de viento, lo que podría complicar nuevamente las labores de los brigadistas.
La provincia de Chubut declaró la emergencia ígnea en un contexto de sequía extrema, y el gobernador Ignacio Torres ha señalado que algunos focos comenzaron tras tormentas eléctricas, mientras que otros se atribuyen a acciones deliberadas. Torres también cuestionó la corta duración de las penas por este tipo de delitos y pidió un marco normativo más severo para el ecocidio.
Ante esta situación, el Servicio Meteorológico Nacional ha emitido una alerta naranja por temperaturas extremas de calor en la provincia, lo que representa un riesgo moderado a alto para la salud, especialmente para los grupos más vulnerables.












