Ethereum, la segunda criptomoneda más importante del mundo, ha completado con éxito su tan esperada actualización conocida como "The Merge", que la transforma de un sistema de minería de energía intensiva a uno de participación de prueba (Proof-of-Stake). Este cambio fundamental promete reducir el consumo energético de la red Ethereum en un 99.9%, convirtiéndola en una alternativa mucho más sostenible y amigable con el medioambiente.
La actualización, que se llevó a cabo el pasado 15 de septiembre, combina la cadena de bloques original de Ethereum con una nueva cadena separada basada en el sistema Proof-of-Stake. Bajo este nuevo modelo, los propietarios de la criptomoneda Ether bloquearán cantidades establecidas de sus tokens para verificar nuevos registros en la cadena de bloques, recibiendo nuevas monedas como recompensa.
Este cambio representa un hito importante en la evolución de Ethereum, que desde su lanzamiento en 2015 ha buscado expandir el uso de la tecnología blockchain más allá de las simples transferencias de valor, convirtiéndose en una plataforma para aplicaciones descentralizadas y contratos inteligentes.
"The Merge" ha sido un proceso largo y complejo, con múltiples retrasos y temores de que nunca se lograría concretar. Sin embargo, los desarrolladores de Ethereum han logrado llevar a cabo esta transición con éxito, cumpliendo con la promesa de reducir drásticamente el consumo energético de la red.
Esto podría posicionar a Ethereum como una alternativa más atractiva frente a su máximo rival, Bitcoin, que aún opera bajo el modelo de minería de energía intensiva. Los defensores de Ethereum creen que esta mejora en la eficiencia energética podría impulsar un mayor uso y adopción de la plataforma.
Si bien quedan algunos detalles técnicos por resolver, la finalización de "The Merge" es sin duda un hito importante en la evolución de Ethereum y en el desarrollo general de las criptomonedas y la tecnología blockchain.











