Un hombre de 37 años con antecedentes penales fue víctima de un violento ataque en Rosario. Jorge Zabala fue apuñalado dentro de un vehículo y tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde permanece en estado grave.
El hecho ocurrió el viernes por la tarde en las inmediaciones de Benito Juárez al 1600, una zona cercana al domicilio de Zabala en Villa Flammarion. Según los investigadores, el ataque podría estar relacionado tanto con su pasado delictivo como con supuestas actividades actuales de préstamo informal.
Los agentes encontraron un Fiat Punto abandonado, con restos de sangre y el cabo de un cuchillo. La escena fue el resultado de un choque, ya que el vehículo impactó contra una vivienda. Testigos presenciaron a Zabala, completamente herido, pidiendo auxilio.
De acuerdo a los datos recabados, la víctima había descendido del Fiat y llegó caminando hasta una gomería próxima a la esquina de Entre Ríos y Uriburu, donde dos trabajadores lograron asistirlo y detener una ambulancia que lo trasladó inicialmente al Hospital Roque Sáenz Peña. Más tarde, fue derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde permanecía en estado grave hasta la última actualización.
El pasado reciente de Zabala refuerza las sospechas de que se habría tratado de un ataque premeditado. En agosto de 2023, fue condenado en La Pampa a tres años de prisión en un juicio abreviado por su rol en la llamada "Banda de los Medidores", un grupo que se dedicaba a robar comercios mediante una modalidad que consistía en cortar los cables del medidor eléctrico para desactivar las alarmas.
Además, en 2015 Zabala fue allanado e imputado como supuesto partícipe del robo al Banco Municipal de Juan José Paso, aunque finalmente no fue condenado.
Las primeras hipótesis sobre el motivo del ataque indican que las actividades de prestamista informal que Zabala ejercía recientemente podrían estar relacionadas con la agresión. Los investigadores también tratan de identificar al agresor.
Diversos elementos hallados en la escena, entre ellos la gran mancha de sangre sobre la puerta del conductor y la hoja ensangrentada próxima al vehículo, refuerzan la pista de que el ataque fue perpetrado dentro del coche, posiblemente luego de un forcejeo. Testigos indicaron que dos hombres forcejearon dentro del Fiat antes de la huida, extremo que permanece bajo investigación.












