El diputado Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela Nicolás Maduro Moros, aseguró que su padre se mantiene fuerte tras ser secuestrado por Estados Unidos. Maduro Guerra informó que el mandatario venezolano envió un mensaje a través de sus abogados, en el que reafirmó su condición de "luchador frente a la adversidad" y pidió a sus seguidores no caer en la tristeza.
El pasado 3 de enero, Venezuela fue víctima de una operación militar ejecutada por Estados Unidos en varias localidades, dejando más de un centenar de muertos entre civiles y militares, además de decenas de heridos. Como consecuencia de este ataque, el presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores fueron secuestrados.
Desde Nueva York, donde es prisionero de guerra de los Estados Unidos, el mandatario venezolano envió su primer mensaje, en el que aseguró que tanto él como su esposa se encuentran bien. Su hijo, el diputado Maduro Guerra, destacó que su padre "es un hombre que no pudieron vencer por ninguna vía y tuvieron que usar una fuerza desproporcionada, pero no lo vencieron, él está fuerte".
En respuesta a esta agresión, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez fue designada por el Tribunal Supremo de Justicia como presidenta encargada de Venezuela. Rodríguez asumió la responsabilidad de conducir el gobierno en medio del desconcierto nacional y anunció la creación de una comisión de alto nivel para gestionar, en los ámbitos político y jurídico, la liberación de Nicolás Maduro y de la primera dama.
La comunidad internacional reaccionó con firmeza ante el ataque. Países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU manifestaron su rechazo a la operación militar estadounidense, señalando que vulnera los principios de la Carta de las Naciones Unidas. El secretario general António Guterres subrayó que Washington no respetó las normas del derecho internacional y advirtió sobre las graves consecuencias que esta acción podría tener para la estabilidad regional.
En paralelo, se han multiplicado las manifestaciones de solidaridad hacia Venezuela. Gobiernos de distintas latitudes del mundo han condenado la agresión y exigido la liberación inmediata de la pareja presidencial venezolana.









