El régimen iraní enfrenta la mayor crisis política en años tras dos semanas de masivas protestas en todo el país, que han sido brutalmente reprimidas dejando un saldo de al menos 538 muertos y más de 10.600 detenidos, según activistas de derechos humanos.
Las manifestaciones, que comenzaron por dificultades económicas y se extendieron a llamados para derrocar al liderazgo de Alí Jamenei, han sido respondidas con una violenta represión por parte de las fuerzas de seguridad. Grupos de derechos humanos han reportado decenas de muertes y alertado sobre el endurecimiento de la respuesta del gobierno, que ha cortado casi por completo el acceso a internet en el país.
Amnistía Internacional confirmó que está analizando "informes preocupantes de que las fuerzas de seguridad han intensificado el uso ilegal de fuerza letal contra los manifestantes" desde hace 5 días. Según el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI), con sede en Estados Unidos, "se lleva a cabo una masacre en Irán" y los hospitales están abrumados, con las reservas de sangre agotándose y muchos manifestantes heridos de bala en los ojos.
Las primeras imágenes que lograron salir del país tras semanas de bloqueo informativo han generado conmoción al mostrar los cuerpos de manifestantes víctimas de la represión. En un intento por desafiar la censura, los manifestantes han compartido en redes sociales fotos y videos de la violenta respuesta del régimen.
Mientras tanto, en el exterior, se han realizado protestas de solidaridad en ciudades como Londres, París y Estambul. El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, incluso pidió a la Unión Europea que declare a la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que su país está "listo para ayudar" al movimiento de protesta, después de advertir que Irán enfrenta "grandes problemas" por sus esfuerzos para sofocar las manifestaciones. Sin embargo, Teherán advirtió que el ejército estadounidense e Israel serían "objetivos legítimos" si Estados Unidos usa la fuerza para proteger a los manifestantes.
La situación en Irán se mantiene tensa y volátil, con el régimen luchando por mantener el control mientras enfrenta la mayor amenaza a su poder en años. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos y la brutal represión de las protestas, que parecen lejos de terminar.









